Piatti se sube a la Copa
El Valencia ya espera al Barcelona en semifinales


Una de esas noches que añoraba el valencianismo la tiene a la vuelta de la esquina. El miércoles que viene concretamente. Cuatro años después el Valencia vuelve a asomar la cabeza en una semifinal de la Copa del Rey, la primera en la era Emery. Lo necesitaba el club, la afición y el propio Unai. Soplo de ilusión y aire fresco para los che, principalmente porque han hecho de un logro una rutina, como es ser tercero en Liga. Les espera el Barcelona en semifinales, al igual que en 2008, año en el que se proclamaron campeones contra el Getafe en el Vicente Calderón con Silva, Villa, Mata y Albiol,
En la eliminatoria contra el Levante no ha habido color. En verdad bastante menos del esperado. El cómputo de 180 minutos lo deja claro. Sigue el derbi de Valencia viviéndose más en determinados barrios que en el campo, porque el Levante se marcha de la Copa con un 7-1 en contra. Ahora los de Juan Ignacio a centrarse en la Liga, competición que es la que le da la vida y en la que habita entre los grandes desde que empezó.
De la noche propia de fútbol de ayer hay que quedarse con varios nombres propios. El primero y en especial el de Piatti. Él se encargó de dar forma al triunfo blanquinegro. Dos goles y una asistencia. Es sin duda a título individual el gran triunfador de este derbi copero. Se quitó en la ida disputada en Mestalla la inseguridad que le acompañaba desde que fichara el pasado verano y anoche fue ese loco bajito que era en Almería. Profundizó por banda derecha cuando quiso, tuvo temple para aguantar la pelota hasta la llegada de Aduriz en la jugada que abrió la lata y resolvió sin pestañear primero tras un pase entre líneas de Bernat. Después, ya en la segunda mitad, fusiló a Munúa tras rechace del meta a disparo de Aduriz.
Bernat.
Los dos mencionados, Bernat y el delantero vasco, también se reivindicaron. Uno, el canterano, porque demostró que tiene sitio entre los mayores; otro, el ariete, porque el gol no es solo cosa de Soldado.
Juan Ignacio, por su parte, aprovechó lo que era un trámite en un campo de pruebas. Botelho y Óscar Serrano, a jugar. El Levante les ha fichado porque necesita activos ante la plaga de lesiones y cuanto antes se cojan al resto, mejor. Es lo que se buscaba. Pero ni uno ni sobre todo el otro tuvieron su noche. Botelho le puso más ganas que tino, mientras que a Óscar Serrano se le notó falta de ritmo, lo que provocó que llegara tarde en más de una ocasión y ello lo pagó marchándose antes de tiempo a vestuarios. Cierto es que no fue el único que se pasó de vuelta pese a que poco (por el resultado) había en juego. No faltaron los piques y tanganas, algo que se ha convertido en 'trending topic' de este derbi.
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El detalle: Debut: Botelho y Serrano
Juan Ignacio no se lo pensó dos veces a la hora de darle galones de titular a los dos últimos granotas en llegar. Con el 4-1 de la ida, el técnico optó por darle minutos a ambos pensando en su necesaria adaptación para la Liga.



