Copa del Rey
Ebro EBR

-

Lleida Esportiu LLE

-

Mutilvera MVE

-

Villanovense VLO

-

Racing RAC

-

UD Logroñés LOG

-

Sant Andreu SAN

-

CD Calahorra CLH

-

Melilla MEL

-

Ontinyent ONT

-

Lorca FC LOR

-

Cultural CUL

-

Euroliga
Anadolu Efes IST

-

Zalgiris ZAL

-

Fenerbahce FNB

-

Khimki Moscú KHI

-

Eurocup
Lietuvos LIE

-

Fraport Skyliners FRA

-

Mornar Bar MOR

-

Unicaja MAL

-

Unics Kazan UNK

-

Fiat Turin FTU

-

L. Kuban TIV

-

Tofas Bursa TOF

-

Arka Gdynia GDY

-

Cedevita Zagreb CED

-

Limoges LIM

-

Alba Berlin ALB

-

Dolomiti Energia Trento TRE

-

Zenit San Petersburgo (Baloncesto) ZEN

-

Valencia VAL

-

Partizan PAR

-

Liga Colombiana II
Liga Venezolana - Clausura
Deportivo La Guaira LGU

-

Academia Puerto Cabello APC

-

Atlético Venezuela VEN

-

Trujillanos TRU

-

Estudiantes de Caracas ECA

-

Portuguesa F.C POR

-

Zulia ZUL

-

Caracas Fútbol Club CAR

-

Deportivo Lara GLA

-

Mineros de Guayana MIN

-

Deportivo Táchira DTA

-

Aragua ARA

-

NBA
FINALIZADO
Boston Celtics BOS

105

Philadelphia 76ers PHI

87

FINALIZADO
Golden State Warriors GSW

108

Oklahoma City Thunder OKC

100

ATP Amberes
Gilles Simon SIM
-
Mackenzie McDonald MCD
-
Vasek Pospisil POS
-
Milos Raonic RAO
-
Richard Gasquet GAS
-
Jiri Vesely VES
-
Jan-Lennard Struff STR
-
Feliciano López LÓP
-
Yuki Bhambri BHA
-
Salvatore Caruso CAR
-
Marcel Granollers GRA
-
Cameron Norrie NOR
-
WTA Moscú
EN JUEGO
Anett Kontaveit KON
6 5
Kristina Mladenovic MLA
2 6
EN JUEGO
Vera Zvonareva ZVO
Karolina Pliskova PLI
Anastasija Sevastova SEV
-
Yulia Putintseva PUT
-
Valentini Grammatikopoulou GRA
-
Anastasia Pavlyuchenkova PAV
-
Kiki Bertens BER
-
Aliaksandra Sasnovich SAS
-
Daria Gavrilova GAV
-
Johanna Konta KON
-
Alize Cornet COR
-
Daria Kasatkina KAS
-
FINALIZADO
Ons Jabeur JAB
6 6
Sloane Stephens STE
3 2
WTA Luxemburgo
Pauline Parmentier PAR
-
Vera Lapko LAP
-
Fiona Ferro FER
-
Donna Vekic VEK
-
Margarita Gasparyan GAS
-
Dalila Jakupovic JAK
-
Belinda Bencic BEN
-
Kirsten Flipkens FLI
-
Carla Suárez Navarro SUÁ
-
Eugenie Bouchard BOU
-
Julia Goerges GOE
-
Anna Blinkova BLI
-
Dayana Yastremska YAS
-
Garbiñe Muguruza MUG
-
Andrea Petkovic PET
-
Katerina Siniakova SIN
-
ATP Moscú
Ricardas Berankis BER
-
Aljaz Bedene BED
-
Benoit Paire PAI
-
Egor Gerasimov GER
-
Lukas Rosol ROS
-
Karen Khachanov KHA
-
Marco Cecchinato CEC
-
Adrian Mannarino MAN
-
FINALIZADO
Pierre-Hugues Herbert HER
6 6
Alexander Bublik BUB
3 4
ATP Estocolmo
Oscar Otte OTT
-
Jurgen Zopp ZOP
-
Peter Polansky POL
-
Denis Shapovalov SHA
-
John Millman MIL
-
Stefanos Tsitsipas TSI
-
Jack Sock SOC
-
Elias Ymer YME
-
Hyeon Chung CHU
-
Denis Kudla KUD
-

Pasó el Barça, volvió el Madrid

Copa del Rey | Barça 2 - Real Madrid 2

Pasó el Barça, volvió el Madrid

Pasó el Barça, volvió el Madrid

Extraordinario partido del Real Madrid, pero sin suerte. El Barcelona vio cómo le igualaba un 2-0 y acabó presa del pánico. Lo peor fue el árbitro.

El mejor Real Madrid de los últimos diez Clásicos perdió pero mereció ganar. Su partido fue tan grande que, a pesar de la eliminación en la Copa, rescata el orgullo del madridismo y le envía un mensaje de esperanza, pues confirma que la excelencia del Barcelona se combate con excelencia, no con fuego de morteros. Falló la suerte, es verdad, y sobró el único pedazo de Messi que se asomó al campo, bastante para fabricar el primer gol del Barça, aquella pista falsa.

El árbitro también se ofrece como excusa, y se ofrece voluntario. Sin embargo, sus errores fueron tantos y tan repartidos que cuesta mucho imaginar cómo hubiera transcurrido la historia de haber acertado en las decisiones más trascendentes. Hubo penaltis de Busquets, de Pepe, de Abidal... Lass mereció la roja. Hubo amarillas por mostrar y otras que se enseñaron tarde, también algún fuera de juego en posición legal. Por no mencionar su error más cobarde, el minuto de descuento que hurtó al Madrid para que siguiera intentando el asalto. Pero la inoperancia indiscriminada no es atraco.

Teixeira fue un patoso en medio de un partido extraordinario, plagado de sorpresas, emociones y vueltas de tuerca. Dominó el Madrid, se vio muerto y tuvo muerto al Barcelona. Quién lo hubiera pensado.

Al final de la primera parte ya lo creíamos saber todo y no sabíamos nada. Con un equipo ofensivo y con una actitud valiente, con deseos de jugar al fútbol, con Özil y Kaká sobre el campo, el Barcelona quedó a merced de su rival. Si no encajó ningún gol, si el mundo no cambió entonces, es porque el equipo de ensueño fue perdonado reiteradamente y desde el pitido inicial. A los once segundos, Higuaín aprovechó un error defensivo de Piqué y falló solo frente a Pinto. Demasiado sencillo para lo que gusta y estila. Desde ahí y hasta el minuto 42, el Madrid fue mejor, intenso en defensa y ligero en ataque, vertical, rápido y hermoso.

Agobio.

El Barça tardó mucho en encontrarse cómodo. Sus rondos se dibujaban entre cocodrilos hambrientos y no le permitían avanzar. El Madrid había apretado las líneas hasta dejar el campo útil en un pasillo de 30 metros atravesado en mitad del Camp Nou. A los lados, el abismo. Si no fuera tan provocador diríamos que el sistema se parecía mucho al que desplegó Pellegrini hace dos temporadas.

Cristiano puso a prueba a Pinto con la misma flecha que le clavó en el Bernabéu, pero esta vez al portero no le fallaron los reflejos, ni el escudo. Después vinieron dos córners seguidos que fueron dos pánicos a balón parado. A continuación resonó la escuadra y enmudeció el estadio. El zurdazo de Özil fue brutal e inesperado. El tiro lo tenía todo: deseo, precisión, maldad. Todo, menos suerte. El balón pegó en el palo, botó en la raya y salió huyendo.

La prueba de la revolución era el silencio. Cuando el Barça tocaba la pelota ya no sonaba el Bolero de Ravel, ese crescendo hipnótico que caracteriza su fútbol. Cómo sería el nerviosismo y el escalofrío, que Guardiola escupió al suelo y no recogió con una bolsita los restos orgánicos.

Higuaín volvió a tener bajo su dedo el botón rojo, pero volvió a fallar ante Pinto, ambos al borde un ataque de nervios. Sin que el Barça se recuperara del susto, cayó Iniesta. Los astros parecían alineados en favor del Madrid.

Genio.

Hasta que apareció Messi, ausente y somnoliento en los minutos anteriores. Impulsado por su única musa despierta, el argentino tomó un balón sin espoleta y lo fue cargando de pólvora. Después, asistió a Pedro, relevo de Iniesta. El gol era real, pero parecía ficción, pues no tenía conexión alguna con lo que estaba sucediendo. El Madrid creyó que una pedrada le había caído del cielo. Pero era peor: era el adelanto de un meteorito. Tras un barullo que debió significar la expulsión de Lass, Alves enganchó un balón perdido y asesinó a la araña que vive en la cruceta.

Cualquier otro equipo se hubiera dado por muerto. Pero no el Madrid. La ambición con la que regresó del descanso fue el mayor de sus méritos y gran responsabilidad le corresponde a Mourinho. No esperaba eso el Barcelona. Imaginó que el miedo había terminado, que la eliminatoria estaba resuelta, el enemigo rendido. Se equivocó la paloma.

A los ocho minutos fue anulado un gol de Ramos por falta a Alves y después de un empuje incesante no hubo quien anulara el gol de Cristiano, inventado por Özil. El Madrid estaba a dos goles del milagro. A uno cuando marcó Benzema, exquisito, tras ajustarle un sombrero a Puyol.

Es difícil imaginar un partido más emocionante que el que nos dejó el empate. El Madrid se lanzó a por la victoria con el corazón desbocado y el puñal entre los dientes. El Barcelona resistió contra las cuerdas, también honorable y guerrero, pero defensivo. Pasó uno y cedió el otro. Pero la gloria se reparte a partes iguales. Y eso es un cambio.