Ghana y el paso de las generaciones

Addo, Kuffour, Eudesi, Duah o Lamptey. Hay muchos más, pero sirvan estos nombres como ejemplo de los que encumbraron a Ghana en categoría juvenil a nivel mundial. Varios títulos, finales de todo tipo como aquella ante España en el Mundial Sub-17 de 1991. Equipos con ritmo, mucha técnica. No sólo Ghana, también Nigeria. Y no sólo una generación. Varias, casi todas. Hace sólo un par de años Ghana alcanzó la final del Mundial Sub-20 en Egipto, ya con el ilustre apellido Ayew a sus espaldas. Y sin embargo siempre le costó rendir a la selección absoluta. Túnez, Marruecos, Camerún, Egipto, casi todas antes que Ghana. Incluso Zambia con su histórica participación en los juegos de Seúl en 1988. O Zaire que alcanzó el Mundial 74. Todas menos Ghana. Eso ha cambiado y Ghana fue con diferencia la mejor selección africana en el Mundial de Sudáfrica. Lo fue por su crecimiento táctico más que por el nivel de este o aquel jugador. De aquel equipo que cayó ante Uruguay en el Soccer City repitieron ayer seis jugadores, algunos clave como los laterales Pantsil e Inkoom, Muntari, el excelente Annan o Gyan. El técnico Goran Stevanovic se encontró con la renuncia de Kevin Prince Boateng pero con la madurez repentina de Andre y Jordan Ayew, hijos del mito Abedí Pelé. El triunfo de ayer sirve de poco. Botswana se amontonó atrás, Ghana se metió en un ritmo lentísimo y al final tuvo algún susto. Pero su crédito sigue intacto.



