Balboa, el héroe despreciado por Henri Michel

Me lo contaba Juvenal en un reciente viaje a Malabo. 2009, partido ante Liberia en Bata, triunfo heroico en el último suspiro. La gente, enloquecida. Regueros de ecuatoguineanos capaces de andar cientos de kilómetros para llegar a Bata. Locura. Pasión por la Nzalang, por los Benjamín, Bodipo o Juvenal. Pasión que se había perdido. En Malabo ante Madagascar en las eliminatorias para el Mundial 2014 el partido empezó en familia. Razones varias. La decisión del entonces ministro de Ruslan Obiang de contratar a Henri Michel fue catastrófica. Lo único bueno, que es materialmente imposible fichar un seleccionador peor. Rompió el grupo, maltrató a los jugadores, alejó a la hinchada. Despreció a futbolistas de primer nivel como Bodipo o Balboa, desde ya héroe nacional con su gol a Libia. Cuando presentó su dimisión el presidente del país desempató en favor de Henri Michel y destituyó a su hijo Ruslan, hoy presidente del comité organizador de la CAN. Por suerte Henri Michel ya es historia y la gente vuelve a estar con el equipo. Han vuelto Bodipo y Balboa, Benjamín se quedó en el camino. Pero se recuperó el entusiasmo de la gente. Ayer regresó la imagen de 2009, el reguero de gente con el autocar. Y la ilusión de jugadores como Sipo, Rui, Randy o Juvenal, que afrontan esta Copa de África como la gran oportunidad de sus vidas. Imposible explicar lo que significa el triunfo de ayer ante Libia, incluso seguro que para ellos. Pocos creían. Incluso la clasificación es aún una utopía por el nivel de Senegal y Zambia. Pero habrá un antes y un después del gol de Balboa para la historia futbolística de un país. Si el fútbol es tan grande es por momentos como el de anoche.



