Mallorca-Madrid: entre la euforia y el Barça

Liga BBVA | Mallorca - Real Madrid

Mallorca-Madrid: entre la euforia y el Barça

Mallorca-Madrid: entre la euforia y el Barça

miguel borras

El equipo de Caparrós se ve capaz de todo tras el 6-1 a la Real.

El cartel promete: el todopoderoso Real Madrid va camino de un nuevo enfrentamiento con el Barça (el noveno en poco más de un año) y el renacido Mallorca viene de golear a la Real en Copa (6-1). Esos referentes, futuro y pasado, podrían condicionar un partido para el que no se venden pieles de cordero.

Por lo que al Madrid respecta, gran parte del interés radica en la alineación. La razón es que Mourinho podría probar algo de lo que utilizará el próximo miércoles en el Bernabéu. Como esa noche no podrá contar ni con Arbeloa (sanción) ni con Khedira (lesión), la intriga se localiza en la defensa y el mediocampo o, para ser más precisos, en el lateral derecho y el pivote. Nadie olvida que la primera vez que vimos a Pepe de centrocampista fue contra el Athletic (0-3), el pasado abril, siete días antes de un Clásico.

Tal y como se esperaba, el entrenador no soltó prenda durante su intervención de ayer. Será inapropiado decir que se dedicó a tirar balones fuera, porque su empeño fue estrellarlos contra los periodistas, tan responsables del agujero de ozono como de la aluminosis de Carvalho. Para desgracia de Mourinho hoy tendrá que enseñarnos algo; la alternativa será ocultárselo a sí mismo.

Di María, que ayer se entrenó con el grupo, no entró en la lista, aunque se le espera contra el Barça. También se quedó fuera Altintop, por un dolor cervical. En sentido positivo, la novedad es la convocatoria de Sahin y Granero, que vuelven de galeras.

El equipo de Caparrós también tiene su aquel. Como la hazaña de la Copa fue obra de una mayoría de suplentes, el once de esta noche podría salir de la combinación de reservas inspirados y titulares inamovibles. En principio no deberían faltar ni Castro ni el israelí Hemed (pasaporte polaco), goleadores a pares contra la Real. La lista, no obstante, se sabrá tras el ensayo de esta mañana.

Caparrós elogió ayer vivamente a su rival (lo típico). La gran sorpresa llegó cuando afirmó que "no hay equipo diez, ni periodista, ni entrenador, ni mujer diez". El asunto nos hizo reflexionar. O Caparrós ha visto muy poco o nosotros puntuamos muy alto.