Con el contador a cero
Un partido único que no entiende de clasificaciones


Cuando Espanyol y Barça saltan a un terreno de juego, el tiempo se para y el contador de ambos se pone a cero. Desde el momento en el que el colegiado señala el inicio del partido, lo que cuentan son los 90 minutos que hay por jugar. Desde ese instante, no valen presupuestos, Balones de Oro, estadísticas ni exhibiciones anteriores.
Un Espanyol-Barça es un partido que puede alardear de no entender de clasificaciones. Es el partido que en España reúne a más canteranos por uno y otro bando. Jugadores que llevan desde que tienen once años luchando entre ellos. En el último enfrentamiento entre ambos, catorce canteranos se vieron las caras. Aquí todo queda en casa, es un partido en el que no hay nada escrito y en el que las clasificaciones de uno y otro importan muy poco. Es de los pocos encuentros que se juega como si fuera una final. De entrada, el escenario, a diferencia de lo que pasaba hace unos años, ayuda lo suyo. Existen pocos estadios más futboleros y que presionen más al rival que Cornellà-El Prat.
Equipos de lujo.
Un escenario así y una rivalidad como esta no admite medias tintas. Hoy, a las nueve y media cada uno de los equipos en liza sacará lo mejor de su repertorio como si no hubiera mañana.
El Espanyol es consciente que su competición es la Copa y que el miércoles tiene un duelo decisivo ante el Córdoba, pero nobleza obliga y a Pochettino no le queda otra que no reservar nada. En la Copa, Dios dirá, pero ante el Barça hay que salir a morder, como siempre ha hecho.
En el Barça, otro tanto. Guardiola lo ha dejado clarito desde el primer día: "Cornellà es un desplazamiento tan difícil como el Bernabéu". Por tanto, es probable que la alineación de hoy del técnico catalán sea muy parecida a la que empleó en el Bernabéu en el único encuentro como visitante de esta Liga que los culés han solventado a su favor por más de un gol de diferencia. La única duda estriba en la presencia de Keita, que se va a la Copa de Africa.
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De nuevo, el reparto de entradas ha generado la polémica previa al derbi entre ambas instituciones. El Espanyol no ha facilitado al Barça entradas como club, pero cualquier culé que quiera ir a Cornellà- El Prat puede comprar su entrada en taquilla. De hecho, esa es una complicada misión, pues el 90 por ciento del estadio españolista está ocupado por abonados y salen muy pocas entradas a la venta, cosa que no pasaba en el Olímpic LLuís Companys de Montjuïc y que originó los lamentables incidentes con bengalas de hace tres temporadas.



