Málaga 0 - Atlético de Madrid 0 | la contracrónica

No engaña a nadie

El Atlético se llevó un empate que sabe a victoria. No tuvo tanta posesión de balón, pero sí dispuso de ocasiones claras para ganar. Sin jugar un buen fútbol, los rojiblancos sumaron el segundo punto a domicilio de la temporada.

No engaña a nadie
F.J.Díaz
Redactor Jefe Atlético de Madrid
Redactor Jefe de la Sección del Atlético de Madrid en AS desde 2023. En 1989 entró en Diario AS como integrante de la sección de baloncesto y desde 1992 cubre la información del Atlético. Le podrás encontrar en todo lo relacionado con la actualidad del club madrileño: entrenamientos, partidos, ruedas de prensa, giras, actos institucionales...
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Otra imagen. Simeone tenía mucho miedo a su debut con el Atlético, temor a que su aventura rojiblanca comenzara con mal pie. Los hados nunca han favorecido mucho al Atlético y el equipo no estaba para muchos trotes. El conjunto madrileño no hizo el encuentro del año en Málaga, pero a partir de ese punto el equipo podrá creer que la remontada es posible, que es capaz de cambiar la dinámica negativa en la que se había metido. El Atlético consiguió el segundo punto a domicilio de la Liga, aunque está claro que tiene que mejorar en lo que respecta al juego. En lo referente a entrega, carácter e intensidad, un diez. Pero es un punto con sabor a victoria.

El balón. No engañó Simeone en su presentación ni en las entrevistas posteriores. El Cholo dijo que quería un Atlético con menos posesión de balón, con menos toque pero con más profundidad. Con Manzano, el equipo intentaba tocar y tocar para llegar en superioridad al área rival. Este nuevo Atlético no quiere eso y los madrileños no estarán entre los primeros en las estadísticas de posesión de pelota. Simeone no fue un jugador exquisito, aunque sí práctico y supo siempre qué hacer en el terreno de juego. Sin desplegar un gran fútbol, el Atlético dispuso de ocasiones claras: un remate al larguero, un balón que sacó Cazorla bajo palos, el remate postrero de Diego Al final la sensación fue que el Atlético se podía llevar el encuentro.

La agresividad. "Hay que meter la pierna", alentó el técnico rojiblanco en la primera sesión seria de trabajo al frente del conjunto madrileño. Si algo había caracterizado al Atlético hasta ahora había sido su amabilidad con los contrarios. Los jugadores rojiblancos regalaban amistosamente en cada partido balones claros y se echaban a dormir plácidamente en cuanto se veían por detrás. Eso también se acabó. Ayer hasta Diego metió la pierna como si jugara el último partido de su vida. Y también Falcao. Los dos vieron tarjeta, algo que no es muy habitual en jugadores atacantes. Si había que hacer falta, se hizo. Y si había que mandar la pelota a la grada, a nadie le importó hacerlo. A partir de ahora, los goles rivales vendrán por méritos del contrario y no por regalos rojiblancos. El problema es que el domingo no jugarán ni Perea ni Domínguez, un contratiempo para un equipo que ahora mismo necesita a todos.

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Los cambios. La llegada del Cholo dará oportunidades a jugadores que no han gozado de muchos minutos hasta ahora. Fue novedad en el equipo Juanfran, que apenas gozó de algún rato con Manzano. En la otra banda lo hizo Salvio. Para Simeone no hay nadie intocable. En su primer partido dejó fuera a Arda Turan, hasta ahora clave. El técnico busca futbolistas comprometidos, solidarios, y Juanfran y Salvio lo son. El primero, además, hizo un buen partido. El aviso está ahí: los nombres no importan y sí el grado de implicación que muestren en el equipo. Para el Cholo, y lo mostró como jugador, lo importante es el grupo.

El calendario. El Atlético, lamentablemente, no jugará esta semana Copa, lo que le permitirá al entrenador trabajar con sus jugadores. El domingo el equipo recibe al Villarreal de Molina, otro de los héroes del doblete. Será en una matinal y es de esperar que con la afición rojiblanca al lado de sus futbolistas. 50.000 hinchas apretando son muchos hinchas y más tratándose de los seguidores del Atlético. Ayer fueron 300 en Málaga y, por lo menos, no vieron a su equipo perder. Los jugadores necesitan a su gente y seguro que la afición se lo va a dar. De momento, en Málaga el Atlético mostró otra cara, con más intensidad y con más agresividad. El buen juego llegará con los resultados.

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