Pina amenazó a la plantilla con volver a Granada en bus
El presidente estalló tras la pésima imagen del equipo en Anoeta

Pocas veces se le ha visto a Quique Pina tan enfadado. La forma de caer ante la Real encendió al presidente del Granada, que a punto estuvo de enviar a su equipo por carretera rumbo a la ciudad andaluza una vez que se consumó la goleada en Anoeta. Con la decisión tomada, y un autobús esperando a los jugadores para emprender el viaje de regreso, Mikel Rico y Lucena se apresuraron a hablar con el presidente para tratar de convencerle de lo contrario. Finalmente Pina reculó, la plantilla se marchó al hotel de concentración donde pasó la noche y regresó a mediodía de ayer en vuelo chárter como estaba previsto.
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Aunque el mandatario rojiblanco levantó el castigo para no ahondar en la herida ni perjudicar sus propios intereses, la goleada no caerá en saco roto. A Pina no le molestó tanto el 4-1 como la imagen que dejó el equipo en la primera mitad, en la que deambuló por el terreno de juego y se mostró muy lejos de poder ser competitivo. La falta de intensidad de los jugadores cuando ya iban perdiendo 2-0 enervó al murciano, que sacó a relucir su repertorio de mal genio.
Pina también empezó a sacar conclusiones sobre la aportación y la valía de algunos jugadores ahora que se acerca el mercado invernal y se sintió profundamente decepcionado. El Granada regresa hoy a los entrenamientos con la mente puesta ya en el importante compromiso ante el Levante, que se jugará el domingo a las cuatro de la tarde. Sumar se antoja obligatorio para pasar las vacaciones navideñas fuera de los puestos de descenso. Ahora, el primer objetivo es lograr que la dura derrota en Anoeta no haga mella en la moral de los rojiblancos.



