Cornellà paga esta ronda
Celta y Espanyol empatan a cero y a falta de pegada.


Aunque oficialmente se trataba de la ida, se vivió un partido de ida y vuelta entre Celta y Espanyol. Y no porque la eliminatoria quedara resuelta, pues sucedió todo lo contrario. Fue ida y vuelta en otros sentidos. En los primeros minutos, porque se difuminó el centro del campo y se impuso la velocidad de ambos conjuntos. Después, porque durante un buen tramo el Espanyol se fue aposentando y pasó a dominar, aunque fuera sólo en posesión. Y finalmente, la vuelta fue la segunda mitad, en que los celestes ganaron terreno a costa quizá del agotamiento perico (recuerden, dos partidos en menos de 48 horas) para hacerse dueños del juego. Pero todas esas idas y vueltas tuvieron un denominador común: la falta de concreción, de pegada por parte de ambos equipos.
El 0-0 es un resultado que lo demuestra taxativamente. Tanto, que todo lo decidirá Cornellà-El Prat. El encuentro del próximo martes también será, desde luego, de ida y vuelta: e incluso de eliminatoria a partido único, en la que el Celta parte con la ventaja de que le vale cualquier empate con goles y el Espanyol, con la presumible superior categoría si puede alinear a más titulares que anoche en Balaídos.
Un disparo blando de Christian Alfonso en el segundo minuto se convertiría en el único remate a puerta de los blanquiazules en todo el choque. Y no es que los de Paco Herrera pusieran en mayores aprietos a Kiko Casilla, el correctísimo portero de la Copa para el Espanyol, pero sí contaron con un hecho diferencial: Abalo. Suya fue la banda derecha del ataque celeste durante toda la primera mitad, con constantes desbordes y hasta un peligroso disparo, pero se tuvo que retirar lesionado en el descanso. Quién sabe si su presencia en la reanudación hubiera variado el signo del partido y la eliminatoria.
Muchos suplentes. El propio Abalo, que llevaba dos meses sin jugar, podría explicar bien lo que sucedió en Balaídos: dos equipos plagados de habituales suplentes, a los que por tanto costó extraer automatismos y conectar con los metros finales. El Celta parecía guiar un tren de alta velocidad sin encontrar la estación del gol, mientras que el Espanyol emulaba a un revisor a la antigua usanza (pese a la extremada juventud del once), que controla, trata de imponer su presencia, aunque le faltó lo más importante, que consistía en sellar el billete de los pasajeros en el área rival.
Hasta que apareció el agotamiento, claro. Entonces, fue el Celta el que pasó a poseer el balón. Lejos de llegar más, esa quietud hizo que el Espanyol se acomodase atrás como en un tren de Primera e impidiera los contragolpes veloces del primer tiempo. Ni De Lucas ni Verdú pudieron ya descarrilar el tren del empate a cero.
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El detalle. Jugaron los tres expericos
David Català y Joan Tomàs, ex canteranos pericos, fueron titulares, mientras que Quique de Lucas entró en el 72'. Este último, que coincidió con Pochettino en Espanyol y PSG, será de la partida en Cornellà-El Prat.



