La fuerza del destino
Osasuna, el invitado idóneo para los 50 de Cornellà


Pocos equipos como Osasuna podrían glosar mejor lo que representa el partido 50 del Espanyol desde la inauguración de Cornellà-El Prat, 847 días después. Los rojillos han sido testigos (y protagonistas) de parte de esa historia: también fueron el rival en las Bodas de Plata (el 1-0 del año pasado) y en la despedida de Tamudo (2-1). Incluso si viajáramos más allá del moderno estadio, ante Osasuna se dejó el Espanyol todas sus opciones de ir a la Champions en una tarde aciaga de 2005, con un gol mal anulado por Iturralde. Pero todo sentimentalismo concluye cuando rueda el balón, a lo que contribuye que no estén hoy ni Pandiani ni Marc Bertran, los ex respectivos.
El uruguayo fue precisamente el autor del último gol perico en casa hasta la fecha, hace justo un mes, en el 1-0 contra el Betis. Tiene cierta trampa el dato, puesto que sólo disputó un partido más como local, contra el Villarreal, que acabó sin goles. Pero tampoco los marcó la pasada semana ante la Real Sociedad, aun siendo muy superior, de ahí que crezca la ansiedad en torno a la pegada y la cita de hoy se convierta en un escenario inmejorable para que arranque la racha de Álvaro, quien precisamente marcó su primer gol en la Liga ante Osasuna. Ya decíamos: lejos de un descanso dominical, es la fuerza del destino.
No mucho mejor, nos atreveríamos a decir que bastante peor, es el bagaje de Osasuna en lo inmediato. Cayó goleado ante el Real Madrid (7-1) y hace siete días empató a cero ante el Rayo Vallecano, aunque la imagen que ofreció dista mucho del nivel esperado.
Un sinfín de bajas. Ni Pochettino ni Mendilibar podrán contar con todos sus hombres. Sergio García, Javi López o Javi Márquez, sin ir más lejos, no se han recuperado a tiempo. Lo mismo que sucede con Sergio Fernández, Masoud o con Raitala, quien se lesionó ayer y obliga a dar entrada a un canterano, Satrustegui, en el lateral izquierdo.
No en vano, de juventud va la cosa: Thievy, Weiss o Álvaro son la prueba inequívoca.
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Si el Espanyol anda quejoso porque últimamente le falta gol, más alarmantes son los números defensivos de Osasuna a domicilio. Ha recibido 21 goles en sólo seis salidas, saldadas con tres empates, tres derrotas y ninguna victoria. La media resulta espectacular: tres goles y medio en contra por partido jugado a domicilio. En casa, sin embargo, sólo ha recibido tres. Buena parte de su infortunio se debe a que el Real Madrid le endosó siete en su última salida hasta hoy, mientras que el Barça le marcó ocho en la cuarta jornada. Se juntan el hambre con las ganas de comer.



