Las vidas cruzadas de Marquitos y Kike López
Nunca fue fácil ser canterano. Las puertas parecen más difíciles de abrir. Es lo que les ocurrió a Marquitos y Kike López. Se formaron en una cantera y tuvieron que salir para hacerse un hueco. Uno vive su mejor momento en Valladolid, el otro podría no venir para ir con el equipo de Primera.

Marquitos y Kike López pueden cruzar sus caminos el sábado en Zorrilla, pero, de alguna manera, ya lo han hecho en su vida deportiva. El ibicenco tras seis temporadas en la cantera del Villarreal, donde llegó con 13 años, tuvo que salir cedido dos temporadas seguidas (Recreativo de Huelva y Real Sociedad) antes del fichar por el Valladolid, donde tampoco tuvo suerte en la temporada del descenso y la siguiente fue cedido, precisamente, al Villarreal B, para cerrar, de momento, el círculo esta temporada en el equipo blanquivioleta. El jugador reconoce que "esta temporada estoy mejor, con más confianza. La temporada pasada disfrute de muchos minutos".
No niega el extremo que lo pasó mal en Vila-real, lejos de su familia en plena adolescencia, pero "nunca pensé en abandonar. Quería ser futbolista, pero ver a tus padres cada cuatro meses es duro" por ello explica que "el partido es especial. Viví la mitad de mi vida allí". El extremo valora lo que está consiguiendo el equipo de Molina: "Tiene mucho mérito que el Villarreal B esté en Segunda, es un equipo joven que está haciendo un buen trabajo. Es un equipo diferente a la mayoría, le gusta tener el balón y tiene buenos jugadores".
Kike López, por su parte, estuvo cinco temporadas en la cantera blanquivioleta, llegando a debutar en Primera con Mendilibar. "El mejor recuerdo de mis años en el Valladolid es el día que debuté ante el Deportivo", explica el charro que llevaba tres semanas en el dique seco por una distensión en el isquiotibial, pero que esta semana volvió a entrenarse y lo hizo con el primer equipo. El jugador no sabe si viajará a Valladolid: "No sé que planes tienen. Si iré con ellos, con mi equipo, o me quedaré recuperando".
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Kike también tuvo su periodo de cesiones, pero más corto que Marquitos. Jugó en el Poli Ejido media temporada desde las navidades de la 2007-08. Tras volver del Ejido hizo la pretemporada con el primer equipo, aunque jugó mucho con el filial. Al final de esa temporada fue traspasado al Salamanca, donde jugó 73 partidos en dos temporadas, y tras dos años se fue al Vila-real.
Agradecido. El salmantino está motivado para jugar en Zorrilla: "Me haría ilusión jugar contra el Valladolid, fue mi primer pasito en mi vida profesional". Además de su debut, el exblanquivioleta recuerda con especial cariño "la temporada en la que quedamos subcampeones de España en juveniles perdiendo ante el Real Madrid. Y también las dos pretemporadas que hice con el primer equipo marcando muchos goles. Fui muy feliz". Y terminó: "Sólo tengo palabras de agradecimiento, pero sí es verdad que tuve que salir fuera para hacerme un hueco... No hay ni rencor ni nada, todo lo contrario, ellos me dieron la oportunidad de jugar al fútbol".



