De futbolista a ejercer como profesora debido a la crisis
"Me costó muchísimo tomar la decisión, y todavía me cuesta, pero tenía que elegir entre el fútbol y mi futuro laboral", confesó María Fernández, tras trece temporadas en el Levante.
La futbolista María Fernández ha decidido poner fin a su carrera profesional, tras trece temporadas en el Levante y un título de Superliga femenina, entre otros trofeos, al verse 'obligada' a aceptar un puesto de trabajo como profesora debido a la delicada situación económica.
María Fernández, de 26 años, explicó hoy a EFE los motivos por los que decidió interrumpir su carrera futbolística y trasladarse hasta Málaga para trabajar como docente en un centro escolar.
"Soy diplomada en Magisterio y como, en Valencia, no salieron plazas, me presenté a una oposición en Andalucía. Ahora, me han llamado de un colegio de Málaga para cubrir una baja. Me costó muchísimo tomar la decisión, y todavía me cuesta, pero tenía que elegir entre el fútbol y mi futuro laboral", confesó María.
Esta jugadora, que permaneció durante trece temporadas en el Levante y jugó el pasado domingo su último partido, reconoció que en su decisión de concluir su carrera con tan solo 26 años ha pesado más su futura vida laboral que su vocación como futbolista.
"No podía esperar a terminar en el fútbol para empezar a estudiar, opositar o trabajar. Con más de treinta ya es tarde. Debo pensar en mi seguridad laboral y en el futuro. Me encantaría seguir jugando al fútbol pero no podía dejar pasar esta oportunidad", agregó.
María aseguró a EFE que un salario medio en el fútbol femenino no es suficiente para mantenerse. "Al menos para mí, que tenía cierta independencia. Yo creo que no da para vivir lo que se paga en el fútbol femenino. Puede ser que a corto plazo sí, que aguantes el día a día, pero luego cuando acabas tu carrera ¿qué te queda?", se pregunta.
La crisis económica mundial también ha colaborado a que María tomara esta decisión de cambiar un día de entrenamiento entre balones de fútbol a dar clases a niños de entre 3 y 12 años, lejos de su casa y familia.
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"En otra situación sin crisis, podría haber cogido otra oferta de trabajo en Valencia. Podría haber encontrado algo aquí y seguir jugando, pero tal y como está todo me he tenido que ir a Málaga", aseguró.
Esta defensa, que llegó a debutar en la Liga de Campeones femenina, tiene una Superliga y dos Copas de la Reina en su palmarés, confía en poder continuar algún día su carrera futbolística. "Ya lo echo de menos, pero como ya he jugado cinco partidos con el Levante, no puedo jugar este año en otro equipo", concluyó.



