Clamor perico tras varios arbitrajes de pena máxima
La plantilla estalla: exigen que se pite algún penalti a favor


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Dos penaltis más que probables pero no señalados, ambos de Musacchio sobre Álvaro (un manotazo y un empujón) en el transcurso del Espanyol-Villarreal del domingo, han colmado la paciencia del vestuario perico. Consideran que en esas dos acciones se pudieron perder dos puntos (acabaron 0-0), mientras que a Fernández Borbalán sin embargo no le tembló el pulso al expulsar a Forlín (tras dos acciones, eso sí, dignas de amarilla). Como tampoco le había pasado a Delgado Ferreiro siete días antes en Málaga, cuando decretó un inexistente penalti de Romaric que dio el triunfo a los locales (2-1). Demasiados equívocos sobre el césped en tan poco tiempo.
Álvaro, víctima directa de esos dos últimos penaltis fantasmas del Villarreal, no duda en asegurar que "el árbitro les ayudó". Verdú lo ratifica: "No midió a los dos equipos de igual forma". "A nosotros no nos pitan una pena máxima nunca", denuncia de nuevo Álvaro. De hecho, pasan las jornadas y el Espanyol es en solitario el conjunto más amonestado de la Liga (42 amarillas, dos rojas directas) y lleva cuatro penaltis en contra por ninguno a favor. "No podemos hacer nada si no se señalan en el momento, pero al menos que no nos quiten. Queremos justicia en los arbitrajes", sentencia Sergio García.



