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La justicia del dios de la lluvia

Liga BBVA | Athletic 2 - Barcelona 2

La justicia del dios de la lluvia

La justicia del dios de la lluvia

Leo Messi igualó un titánico partido bajo la lluvia en el minuto 90. El Athletic se adelantó dos veces. El temporal añadió épica a un partido vibrante

Lo que la lluvia restó en sutileza, toque y exquisitez al partido, lo aportó en épica. Fue un encuentro gigantesco, titánico, el que disputaron ayer el Athletic y el Barcelona bajo una manta de agua en San Mamés. El Barça regresó a casa con la media sonrisa que da salvar un punto al límite del descuento y el Athletic demostró que es un pedazo de equipo capaz de ganar a cualquiera. En contra del equipo barcelonista queda el hecho de ver cómo el Real Madrid se distancia en tres puntos al frente de la clasificación. Pero una cosa son los números y otra muy distinta las sensaciones. A nivel matemático, el Madrid crece; a nivel de sensaciones, poco más se le puede pedir a los de Guardiola.

El Barça puso más que su rival a nivel futbolístico, pero el hecho de empatar por dos veces un encuentro como el que se disputó ayer es un hecho digno de elogio.

Había avanzado Guardiola que el de ayer iba a ser un partido para valientes. Lo fue por ambos lados. El Athletic fue a por el Barcelona desde el principio y los culés, con una alineación trufada de peloteros supieron mover bien la pelota mientras el campo les dejó. Y cuando no fue posible a causa del agua acumulada sobre un espectacular San Mamés, lo siguieron intentando. Lo que podía haber sido una bella y triste derrota se transformó gracias a Messi en un más que digno empate. Como todos los que se certifican en el minuto 90.

Errores. Tal como estaba el campo, todo apuntaba a que los errores iban a pesar más que los aciertos en la cuenta de resultados del partido. Así fue. Mientras los dos equipos estuvieron a su nivel, nadie tuvo un dominio claro del encuentro. El Barça tenía más la pelota, pero el Athletic nunca se descompuso. Un partidazo.

El primer error fatal llegó del bando blaugrana. Alves se perdió en una subida y Mascherano resbaló al hacerle la cobertura. La jugada favoreció una internada clara de los vascos por banda que acabó con un chut cómodo y certero de Ander Herrera que obligaba al Barcelona a remar contracorriente.

Pero el Barcelona logró sacar adelante este primer escollo y en una jugada más propia del Athletic de toda la vida o que adornaría cualquier resumen del 'Match of the day' de la BBC, Abidal colocó un centro de perlas que Fàbregas envió a la red. El Barça se había levantado de la lona.

Y con el Barcelona en pie, el dominio del partido volvió a los catalanes. Cada aparición de Messi parecía parar la lluvia y sembrar el terror entre la zaga local. Pero nunca los de Bielsa dejaron de mirar la portería de Valdés. Necesitaban que el Barça se equivocara una vez más. Con una les sobraba.

Cuando en la segunda parte el partido se trabó en su maravilloso discurso por culpa del agua acumulada sobre el césped, el Athletic vio su ocasión y la aprovechó. Mascherano quiso evitar un saque de banda en medio campo y forzó el córner que valió, tras un lio entre Abidal, Piqué y Valdés, el tanto vasco. Otro Barça, el de siempre, se hubiese hundido. Pero este no. Los de Pep volvieron a la carga liderados por Messi, el brazo justiciero del dios de la lluvia, para marcar el empate en el 90 y sellar un monumento al fútbol.