Barcelona | La intrahistoria

Tres directores, dos películas y una silla

El largo día en el que Pep conoció a Marcelo Bielsa

<b>APRENDIZ. </b>Guardiola viajó hasta Argentina para encontrarse con Bielsa y otros entrenadores.
Santi Giménez
Subdirector de AS
Nació en Barcelona en 1968. Estudió Ciencias de la Información y Filosofía. En 1988 entró a trabajar en la revista Barcelona Olímpica, en 1990 en el diario Las Noticias. Tras cerrar ambos medios se incorporó al Diario de Barcelona en 1990, que no cerró hasta 1994. En 1994 entró en SPORT. Se incorporó al Diario AS en 2010, donde es Subdirector.
Actualizado a

Con el carnet de entrenador recién estrenado, Guardiola decidió hacer un erasmus para ampliar conocimientos. Hizo la maleta y reclutó a uno de los mejores compañeros de viaje que uno puede tener. Nadie es más positivo, mejor conversador y tiene amigos en más sitios que David Trueba y se embarcaron rumbo a América. A simple vista, el papel del escritor y director de cine se les antojará prescindible. No se equivoquen. Es la clave de todo.

En Argentina pidieron cita con todos los grandes. Donde no llegaba la agenda de uno, llegaba la de otro. O la de Calamaro, o la de Valdano... o la de tantos amigos. Cuando uno es así, está a dos llamadas del Dalai Lama. Entre otros hablaron con Menotti, con Lavolpe y con Bielsa en un encuentro que se ha mitificado como el que el 4 de mayo de 1904 tuvieron en el Midland Hotel de Manchester  F. Henry Rolls y Charles S. Royce. De ahí salió un auto mítico. Para ser grandilocuentes, en esa charla empezó a gestarse un equipo de leyenda.

Noticias relacionadas

Bielsa les citó muy pronto, justo después de ver su primera película. Marcelo, ve dos películas al día. Una cuando se levanta y otra a media tarde, es un fanático del cine. Por eso, la presencia de Trueba era fundamental. Los tres directores comieron un asado, vieron otra película y en un momento dado, tras unas ocho horas de conversación, todo era frescura. Era una charla de conceptos y pasiones. Se pasaba del Ajax de Van Gaal a Belle Epoque pasando por Patrick Kluivert. En esa eterna sobremesa, Pep se entera que Bielsa no concede entrevistas, que afirma que uno no puede ser ni jugador ni entrenador sólo ocho horas al día y que sólo puedes entrar en el negocio si te gusta la sangre. Curiosa aseveración en una conversación entre tiburones.

Estaban en todo de acuerdo, pero con las horas, llegó una disputa. Pep y Marcelo diferían de la posición que debía tomar un central ante un delantero. Fue entonces cuando Bielsa cogió a Trueba por el brazo, le sacó al jardín, le plantó una silla delante y le hizo marcarla. Luego Pep hizo lo mismo. La silla no vio puerta. Trueba cumplió.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados