Diego Maradona cumplió 51 años ayer en Dubai sin sus hijas
Dios descansó al séptimo día. Maradona, Dios del fútbol para sus feligreses, no se tomó fiesta en su 51 cumpleaños (30 de octubre de 1960). Lejos de su Villa Fiorito natal, en Dubai, dirigió el entrenamiento del Al Wasl. Y luego, rodeado por los pocos que accedieron a su intimidad, sopló el pastel y recibió los tirones de orejas. Enhorabuena, Pelusa.
Noticias relacionadas
El fútbol mundial hubiera sido otro sin Maradona. Su talento y carácter marcaron la historia del balón. Con sus contradicciones. Sus errores. Los viajes del cielo al abismo. Sus enojos con los poderosos. Su imagen como bandera de los pobres. Su zurda. Su 10. "Su figura tiene un poder que no puede dimensionarse. Cada palabra que pronuncia repercute como la del político más importante. Pero a Diego la gente le cree. Si quisiera, ganaría cualquier elección", analiza Héctor Enrique, actual ayudante de campo.
Los 51 pillaron a Maradona donde jamás imaginó y sin sus hijas. Hace dos años en Uruguay patentó la frase "la tenés adentro". El mito está en la mitad del libro de su vida. Y le quedan muchos capítulos vertiginosos por escribir.



