Valero aleja los 'rayos' que acechaban a Garrido
La lesión de Tamudo, un muro insalvable para Sandoval

Garrido salvó la primera bola de partido que tenía y el Villarreal por fin pudo disfrutar de un día apacible gracias a un Borja Valero que ayer tiró de orgullo y se echó al equipo a su espalda. Su técnico esperaba mucho de él y el madrileño le dio su mejor participación cuando más lo necesitaba. Porque sobre Garrido acechaba una tormenta perfecta, pero el Villarreal sacó el coraje para doblegar a un Rayo que fue de menos a más hasta merecer por lo menos no haberse ido sin ningún gol de El Madrigal porque los de Sandoval en la segunda mitad tuvieron las mejores ocasiones y el Submarino puso la eficacia.
La lesión de Tamudo fue como un varazo en las lumbares de Sandoval y demoledora para la pegada del Rayo, que sólo pudo mostrar sus cartas cuando ya perdían por dos goles. Este equipo tiene mucho que decir si Lass, Piti y Michu siguen mostrando ese descaro, aunque el que mantuvo a los de Vallecas en el partido fue un Cobeño que lo paró todo, incluso ese penalti tan dudoso como inexistente de Javi Fuego sobre De Guzmán que el asistente de Turienzo pitó. Otro penalti señalado por un linier y nuevo lío. Lo falló Senna.
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Portería a cero.
Tras marcar Bruno y Valero, el Villarreal se tiró atrás para proteger su portería (es noticia que no recibiera gol), eso lo aprovechó el Rayo para desmelenarse y ahí se vio el peligro de un equipo que sólo había caído en el Bernabéu, pero fue muy tarde.



