Soldado cura el zarpazo del león
El punta evita el tercer triunfo seguido del Athleti. Golazo de Muniain. Clos Gómez, protagonista. El Valencia dio la cara pese a los nervios de Mestalla.


Roberto Soldado evitó que el zarpazo de Muniain tuviera mal diagnóstico para el Valencia. El gol del ariete valenciano, además de servirle para romper su sequía cara a puerta (tres partidos llevaba), evitó que los ché se llevaran la primera pañolada de postín del curso. Porque hubo durante todo el partido un caldo de cultivo en la grada de Mestalla que invitaba a pensar en ello. Además, impidió que el Athletic sumara su tercer triunfo consecutivo en Liga, aunque el proyecto vasco que encabeza Marcelo Bielsa pasó con nota su primer examen ante uno de los llamados grandes.
Lo dicho, Bielsa está dando con la tecla del Athletic o sus jugadores con la del argentino, según se mire. Su equipo se asentó antes y mejor sobre el terreno de juego. Tenía las ideas claras y sabían la consigna: jugar con el factor Mestalla. Los nervios habitaban en la grada desde el mismo instante de salir los futbolistas al césped. División de opiniones hacia el Valencia por sus últimas actuaciones y declaración de intenciones por parte del respetable de que a la mínima los silbidos florecerían por doquier.
Cierto es que los de Emery trataron de reconciliarse con su público por la vía rápida. En tres minutos ya habían disparado tres veces a la meta de Iraizoz. Soldado, Feghouli y, en la ocasión más clara, Canales. Pero el Athletic le tomó el pulso enseguida al partido y fue ganando metros. La figura de Fernando Llorente, tan temida por el Turia durante toda la semana a sabiendas de que Adil Rami se perdía el choque por sanción, fue ganando en presencia. Bajaba al suelo todos los balones que le llegaban y prácticamente siempre acertaba en el pase en corto buscando a los De Marcos, Muniain, Iturraspe o Susaeta, la gente de la segunda línea que nunca dejaron solo a su delantero. Fue precisamente así como nació una de las jugadas polémicas del partido, el gol anulado a Susaeta por fuera de juego provisional. Digamos que lo estaba en el primer disparo de Muniain que rechazó Guaita, pero no en el segundo de Aurtenetxe que también repelió el guardameta blanquinegro y que propició el tercer y definitivo remate de Susaeta. Seguro que se hablará más de ese gol porque no lo concedió Clos Gómez que si lo hubiera dado por válido.
Al Valencia esa acción le generó más dudas si cabe y necesitaba un ángel protector que le evitara irse del partido por el qué dirían en la grada. Pudo volver a serlo Clos Gómez si hubiera castigado con penalti un forcejeo entre Soldado y Amorebieta, aunque esta vez el colegiado sí acertó de pleno y mostró cartulina al delantero (si bien sí pudo ser penalti una acción protagonizada por idénticos protagonistas en la segunda mitad).
Pero si alguien estaba llamado a sacar las castañas del fuego a este Valencia ese no era otro que Banega. Y el argentino quiso hacerlo. En sus botas y en las de Jonas había criterio y sólo cuando ellos aparecían las protestas se convertían en aplausos. De hecho el brasileño fue el que dispuso durante toda la velada de las ocasiones más claras y quien igualó la estadística de remates al palo. Porque si Llorente envió el balón a uno tras remate de cabeza; Jonas casi convierte un despeje de Iraizoz en la jugada tonta de la jornada.
La lesión de Llorente fue más 'celebrada' por los valencianistas que la de Canales por los bilbainos. Sin el airete navarro en el campo y con Banega más atrevido que de costumbre, el Valencia fue haciéndose con las riendas. Pero incluso ello parecía tenerlo en mente Bielsa y jugó a la contra. Para desgracia de Emery su equipo cometió el enésimo fallo defensivo del curso. Pablo Hernández perdió el balón en la medular y Muniain fue raudo y veloz en busca de la portería de Guaita. Golazo.
Parecía que el zarpazo podía llevar a este Valencia de las dudas a la UVI, pero Banega repartió medicina. Fue el argentino el que se inventó la acción que propició el gol de Soldado. Lo hizo tras marcharse de dos y meter un pase allí donde pocos ven que existe. Punto para cada uno y aquí paz y después gloria. Porque a unos le reafirma en su mejoría y a otros les da aire.
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El detalle: tres lesiones en mestalla
El partido se saldó con tres lesionados. Si a los 35 minutos Canales tuvo que retirarse tras sufrir en un lance fortuito lo que en un primer diagnóstico se etiquetó de afectación en el menisco externo, Llorente tuvo que dejar su puesto en el descanso a Toquero tras sufrir un pinchazo en el muslo derecho. Hoy pruebas a ambos. También Gurpegui se lesionó.



