"Me siento a gusto con Meira, tengo confianza y puedo atacar más"

Leo Ponzio

"Me siento a gusto con Meira, tengo confianza y puedo atacar más"

"Me siento a gusto con Meira, tengo confianza y puedo atacar más"

alfonso reyes

Leonardo Daniel Ponzio (Argentina, 29-1-1982) es el líder de un Zaragoza que arrancó hecho jirones y que ahora es noveno: "No es circunstancial, estamos donde merecemos". Leo, siempre "un jugador de grupo", ahora manda, juega, asiste... Habla de su progresión y la del equipo en AS.

El brazalete dio alas a Gabi la temporada pasada y ahora eleva a Ponzio. ¡Ya no es Leo, es Don Leonardo! ¿Siente que está dando el mejor fútbol de su carrera?

Sí, me siento útil y bien. Tengo la confianza del entrenador, el hecho de ser capitán también ayuda a que te respeten más los árbitros y los compañeros. Me siento muy querido por todos, club, vestuario y afición, y eso también ayuda. Estoy feliz, creciendo con este grupo.

La distancia entre el Ponzio que llegó al Zaragoza en 2003 y el Ponzio actual es sideral. ¿Cómo recuerda las críticas de sus inicios y cómo valora su progresión?

Uno va creciendo año a año. Llegué con 21 años y tenía errores que ahora no tendré, aunque seguramente mantengo algunos. En estos años se refleja eso, vas creciendo, pero la identificación es la misma. Las críticas siempre vienen bien para corregir y tratas de seguir el mismo camino. No soy un jugador al que todos alaben, sino un jugador de grupo.

Pero ahora es un líder, incluso con la pelota. Conduce, regatea, asiste...

Sí, todo depende del momento. Hay cosas que haces en los entrenamientos y no haces en los partidos, luego vas cogiendo confianza. Esas virtudes puede ser que vayan saliendo por la confianza. Pero me sigo sintiendo el mismo de siempre. Es normal que uno vaya creciendo, la experiencia te da muchas cosas.

Su rol ha cambiado: ahora Meira es el 'tercer central'. Y Ponzio asume la responsabilidad ofensiva de Gabi. ¿Se siente cómodo?

A gusto me encuentro de las dos maneras. Meira también tiene cualidades para adelantarse y en ocasiones nos intercambiamos las posiciones. Pero él ha jugado mucho de central y por eso él se siente más cómodo ahí. Yo puedo salir más, abarcar más campo, y me siento cómodo así.

Su relación con Gabi, como capitanes y compañeros en el mediocampo, era estrecha. ¿Sigue hablando con él?

Hablé con él por última vez cuando vino a ver el partido contra el Espanyol. Seguramente hablaremos más porque tenemos que enfrentarnos. Ambos nos deseamos lo mejor personal y colectivamente.

¿Ese brazalete tiene algún poder mágico?

(Risas) La verdad es que Gabi hizo una magnífica temporada con él y ahora a mí se me están dando bien las cosas... Es representar a un equipo dentro y fuera. Es bueno porque refleja algo dentro de la cancha con los compañeros y los árbitros. Pero también hay otros capitanes en el grupo que van detrás y no lo llevan. Espero hacer una buena labor y que sirva para que el equipo siga creciendo.

El partido contra la Real Sociedad fue el mejor de Ponzio y del Zaragoza esta temporada, ¿verdad?

Puede ser que sea el más completo. El del Real Madrid lo descartamos. El del Rayo fue más de trabajo que de juego. Quizá el de la Real es el más completo por la asistencia, pero esperamos también seguir así. No podemos quedarnos ni el equipo ni yo con este partido, llegarán otros de más sacrificio y menos disfrute en los que también deberemos responder y terminar incluso más satisfechos aunque no sea tan bonito el juego.

Tras la incertidumbre de la pretemporada y el varapalo del 0-6, ¿el rendimiento y la clasificación actuales del Zaragoza son mejores de lo esperado?

Sí. Son buenos, pero a la vez hay que tener los ojos bien abiertos. Hay grandes jugadores, de selección. Tenemos siete jugadores internacionales. Lo más difícil es funcionar de una misma manera. Hay sintonía, todos quieren la pelota, todos tienen buen pie. Los fichajes son buenos. Luis García, Micael, etcétera. Quizá no se esperaba esto, pero hay que seguir así y aprovechar estos momentos para hacer un colchón de puntos porque sabemos que llegarán momentos difíciles.

El Zaragoza, noveno actualmente, no estaba entre los diez primeros desde septiembre de 2009. ¿Cree que es algo circunstancial o puede asentarse en esa zona?

Circunstancial no creo que sea. Refleja que estamos haciendo las cosas bien. Si luego estamos más arriba, será porque seguimos haciendo las cosas bien. Si vamos hacia abajo, porque no hemos hecho las cosas tan bien. Hay que seguir mejorando, seguro, pero ahora estamos donde merecemos.

¿Qué es lo mejor y lo peor del Zaragoza hasta ahora?

Lo mejor es que todos los jugadores quieren ser protagonistas y quieren competir, todos tienen ilusión y compromiso, todos lo dan todo en los entrenamientos para poder jugar. Lo malo es que vendrán momentos difíciles y espero que estemos todos preparados para ellos.

¿Qué nivel de responsabilidad le otorga a Aguirre en el rendimiento del equipo?

El míster tiene mucho que ver, sin duda. Al grupo le va de frente y entiende la postura de cada uno, que uno se enfade por no jugar o por salir del campo. Tiene sus cualidades porque nos hizo salir de momentos muy difíciles el año pasado y porque hace que ahora el equipo esté rindiendo bien.

¿Aguirre es mejor motivador o psicólogo que preparador en lo estrictamente técnico-táctico?

Sigo entendiendo que el míster se destaca por lo psicológico o lo grupal. Cuando me preguntan si quiero ser entrenador, pienso que es importante haber sido jugador. Aguirre lo ha sido y por eso sabe manejarse bien con los jugadores, de frente. Pero también, junto a Manolo (Vidrio), prepara bien el equipo en su funcionamiento. Trabajamos mucho lo táctico, dos o tres días a la semana, y eso se está viendo en los partidos. El equipo tiene buenos conceptos y lo está demostrando.

Ante la Real, el Zaragoza intentó jugar la pelota desde atrás más de lo habitual. ¿Es un cambio de estilo?

Sí, fue hablado. Pensamos que podíamos jugar así y ser más tranquilos con la pelota. No es fácil, puedes correr riesgos. Pero cuando se está con confianza, se puede hacer. Otros partidos habrá que tirarla a la segunda...

Ese juego paciente al estilo del Barça o España gusta, pero parte de La Romareda se cansó y silbó. ¿Lo sintió?

Sí, se escuchó. La Romareda tiene que estar satisfecha por el esfuerzo y desde fuera se tiene que tener confianza. El partido hay que trabajarlo con calma y no se puede ganar 3-0 en el primer tiempo. Los años que venimos viviendo son sacrificados y todos debemos intentar disfrutar ahora.

¿Cómo se puede arreglar? ¿El Zaragoza puede jugar mejor con la pelota?

Eso se genera por los últimos años de sufrimiento. Queremos cambiar eso y ser protagonistas en la Liga: ser lo que siempre fue el Zaragoza. Seguro que si el equipo continúa mejorando de esta manera, el público disfrutará más.

Los goles de Postiga eran los que más deseaba el vestuario por su buen trabajo colectivo hasta ahora, ¿verdad?

Hélder es jugador de selección de muchos años y de equipos grandes. Controla muy bien de espaldas, tiene buen pase y tiene gol. No es que no hiciera goles porque no los metiera sino porque se los anulaban. Queríamos convertir, y si era él, mejor por su confianza y tranquilidad. Quiero destacar que estaba muy bien físicamente desde el primer día pese a su falta de partidos.

¿Y Luis García, tantas veces azote del Zaragoza?

Luis te hace la diferencia en cualquier momento. Enfrente lo sufrimos mucho, su veteranía y a pelota parada... Cuando el Zaragoza lo fichó fue una sorpresa porque muchos equipos de la Liga lo querrían.

¿Qué puede decir Ponzio sobre el 'Caso Braulio'?

Braulio, como compañero de vestuario, era un hombre de grupo, de bromas y alegría. Sorprende porque no te lo imaginas. Me quedo con lo que viví de él como compañero, fuera del vestuario no tuve mucha relación y tampoco voy a opinar de algo que no sé.