Llorente tiene concierto
Metió cuatro goles al Austria y ahora toca el Salzburgo

La orquesta del Athletic ya suena a gusto del público. Marcelo Bielsa lleva por fin la batuta con ritmo acompasado, ha situado a los músicos en su sitio preferido y sólo falta que Fernando Llorente afine en La Catedral, donde aún no ha marcado este año. Resulta curioso que al rosarino se le achaque en tan poco tiempo haber descolocado a Gurpegui y Javi Martínez, y que no pese más el acierto de ver dónde suenan mejor Muniain y De Marcos, los dos leones con la garganta más templada.
Llorente, crecido en su juego, tiene concierto ante el Salzburgo, el equipo de la ciudad de Mozart. Desde pequeño le ha encantado la música y hoy toca el violín. ¡Qué mejor recuerdo para él que medirse a un equipo de aquel país! En su anterior participación en la Europa League, metió cuatro goles en dos partidos al Austria de Viena. Bien que lo celebraron entonces en Salzburgo, donde ha crecido su adinerado rival gracias a la firma Red Bull. Ricardo Moniz, su técnico, le pegará como una lapa al ugandés Sekagya, al finés Pasanen y a quien haga falta. Su grave problema es el gol, una vez que perdió por lesión grave al brasileño Álex.
No fiarse. El Athletic corre peligro de relajarse, aunque su técnico no es de los que lo permita. El antiguo Casino atraviesa por una mala racha liguera y los leones campan a sus anchas por el grupo F, pero el pulso tiene su riesgo. El Salzburgo ya ganó en El Madrigal hace dos años, con gol del eslovaco Svento, que estará en el césped de San Mamés.
Tiene futbolistas verticales como Leonardo y Zárate, y un tanque de dos metros largos para el balón parado como Maierhofer. Le buscará con un saque de banda que llama la atención el lateral derecho Schwegler. Lo pone en el punto de penalti. Que le pregunten al Slovan el miedo que les metió. El activo Jantscher es duda por unas molestias.
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Los leones deben desplegar ese fútbol descarado y demoledor que les da frutos. Bielsa no tiene, en principio, motivos físicos ni psicológicos para hacer cambios. Y eso que el domingo espera la prueba del algodón en Mestalla. En principio, jugarán los ganadores del último derbi.
Muniain está imparable, pero cada vez es más conocido. Iraola, Susaeta y Gabilondo deben andar finos en el centro al área. Y el equipo, tener la cabeza fría. Un triunfo otorgaría prácticamente la clasificación, con serias opciones de acabar primeros. Una derrota, que nadie espera, lo complicaría todo, porque no se da un euro por que el Slovan puntúe ante el PSG a pesar de que hoy juegue en casa. El empate sería un mal menor, reparable. Si Llorente atina con las notas, el telón se cerrará con fuertes aplausos.




