El fútbol tomó la palabra

Liga BBVA | Barcelona 3 - Racing 0

El fútbol tomó la palabra

El fútbol tomó la palabra

Leo Messi, que marcó dos, y Xavi, autores de los tantos. El Racing de Héctor Cúper apenas resistió 10 minutos. Leo lleva 16 goles en 12 partidos oficiales.

Una semana y media de abstinencia liguera dan para mucho en Can Barça. Dan para que Bojan llore sus penas y denuncie que su técnico no tenía ojos para él; para que Laporta acepte habérselo llevado crudo de Uzbekistan; para que se cuestione la sanción a Tito Vilanova; para que Guardiola se siente a hablar con Fernando Trueba en la sala de espera del Banc Sabadell; para que España se pregunte de qué equipo es y para que científicos de todo el mundo se expriman el seso de nuevo en busca del origen del Virus FIFA.

Pues bien, todas esas preguntas se quedan en papel mojado en cuanto la pelota pide la palabra en el Camp Nou. El mejor antídoto ante tanta pregunta retórica es poner a Iniesta en el campo y asociarlo con Messi, Xavi, Pedro y compañía. En cuanto el fútbol toma protagonismo, el resto de debates se adivinan inútiles.

Y eso que la cosa empezó peluda para los del Barça, que demostraron que, de entrada, esto del Virus FIFA les tiene más atolondrados de lo que sería lógicamente aceptable. Durante los primeros compases del partido, daba la impresión de que el muro del cantábrico que había dispuesto Héctor Cúper sobre el césped del Camp Nou podía dar su resultado.

Al Barça le costaba sacar la pelota, se liaba en defensa y para más inri, resultó que a los ocho minutos Piqué pedía el cambio al notar un pinchazo donde se ve que tienen que sentirlo por contrato todos los jugadores del Barça: en el bíceps femoral. En este caso, el de la pierna derecha.

El insaciable. Pero el 'nublao' que se avecinaba lo aclaró Leo Messi con la inestimable colaboración de Andrés Iniesta a la primera ocasión que tuvieron ambos de asociarse. Iniesta, que regresó a la actividad tras su lesión como si no se hubiera ido jamás, asistió a Messi dentro del área tras crear el espacio de la nada. El argentino se encontró ante cuatro rivales a los que superó por el camino más corto -la línea recta- dribló a Toño y colocó la pelota al fondo de la red. Sólo le faltó regatearse a los fotógrafos que estaban detrás de la portería.

La primera providencia del planteamiento de Héctor Cúper había saltado por la borda antes del primer cuarto de hora de partido. Por tanto, el guión del partido estaba más cantado que un episodio del Equipo A. La cuestión era ver cómo se desarrollaba la acción. Y lo cierto es que el desarrollo de la trama ofreció una curiosidad. Tras una gran internada de Pedro por su banda, Xavi marcó el 2-0... ¡de cabeza! rompiendo la defensa entrando desde la segunda línea. Partido finalizado y tan sólo cabía esperar a ver a cuánto ascendía la goleada local.

No hubo tal goleada porque el Racing jamás se descompuso y siguió corriendo como si le fuera el partido en ello. Y también porque Puyol falló uno de los goles más claros de la historia de la Liga.

Pero hay uno que nunca baja la guardia, y más si le timan un penalti ( y van cuatro): Messi, que estuvo listo para recoger un rechace del poste y marcar el tercero, que supone su gol número 16 en 12 partidos oficiales y marca un registro del Barça en casa de 21 -0 en Liga como local.