"Yo metía el pie lo justo, ni pasábamos del mediocampo"

El Atlético vuelve a Los Cármenes, un estadio en el que usted jugó y que era temido en su época
Ir allí a jugar era muy duro. Para todos los equipos que visitaban al Granada era muy difícil sacar algo de Los Cármenes. Tenían una pareja demoledora: Aguirre Suárez y Fernández. Eran muy expeditivos. Lo que ocurría en aquella época es que no estaban bajo el foco de la televisión y así sus acciones no iban a ser retransmitidas una y otra vez.
¿Cómo se sentían ustedes allí?
No íbamos en las mejores condiciones anímicas. No nos apetecía ir a jugar allí. Se respiraba un clima hostil contra nosotros. Ya no era lo que ocurriera dentro del terreno de juego, sino que el ambiente era infernal.
¿Los jugadores del equipo granadino eran tan duros como se decía?
Se rozaba la violencia sin ninguna duda. Te entraban de cualquier forma. Además se decían entre ellos: "Dale, dale a ése", y te señalaban e incluso se reían. Eran unos profesionales en todos los aspectos, eran jugadores buenos, no destacaban muchísimo, pero en ese ambiente podían ganar a cualquiera.
Fernández solía ser su sombra en estos encuentros
A mí muchas veces me tocaba bailar con la más fea. Pero es cierto que los balones apenas me llegaban. Casi ni pasábamos del medio del campo.
Una vez a Becerra se le ocurrió pasar de mediocampo en 1972 y ganaron
Es verdad, fue inaudito. Para una vez que cruzamos la línea medular y metimos gol. Casi ni salimos de allí. En general el recuerdo de ese estadio y del de Elche es malo. Su juego rayaba la violencia.
¿Temió alguna vez por su integridad?
Tanto no, pero también los delanteros apenas tocábamos la pelota. La presión sobre el árbitro era grandísima por parte de la grada.
En la memoria de todos quedará entrada que le hizo Fernández a Amancio
Le hizo una herida de unos 12 centímetros. Los paraguayos tenían la costumbre de entrar con el pie levantado. En aquella época las botas no eran como las de ahora y tenían clavos en la suela. Si te cogía una de esas entradas podía ser muy peligroso. ¡A veces te levantaban la pierna hasta el hombro!
¿Tomaba alguna precaución?
Metía el pie lo justo, había que ser cauto.
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¿Cómo era la relación entre ustedes?
Como se dice las cosas del terreno de juego se quedan ahí. Pero sobre el césped se decía de todo. Y también pasaba de todo, hasta salían con alfileres, te pisaban en las faltas No te dejaban jugar a gusto. Tenían mucha escuela. Anímicamente no estábamos preparados para ir allí.




