Traje de Champions ante el Ajax de De Boer

Champions League | Real Madrid - Ajax

Traje de Champions ante el Ajax de De Boer

Traje de Champions ante el Ajax de De Boer

macario muñoz

Arbeloa por Marcelo y duda en la mediapunta: Özil o Kaká

Para empezar, el guión clásico: sobre el terreno de juego, trece Copas de Europa (9+4), tres Copas de la UEFA (2+1) y otras tres Supercopas europeas (1+2); entre ambos 61 ligas nacionales (31+30) y 36 Copas (18+18). En definitiva, dos históricos frente a frente, la aristocracia del fútbol. Quien piense que el rival ha perdido prestigio en los últimos años equivocará los términos: se está rearmando. Los grandes clubes jamás descansan y cuando el Ajax no hace ruido es porque está acunando a los prodigios del futuro. Cada 20 años hay camada (los 70, los 90) y en esta década toca.

Tampoco es este el Ajax de hace un año, el que encajó seis goles contra el Madrid sin marcar ni uno solo (2-0 y 0-4). La diferencia se localiza, básicamente, en Franciscus Frank de Boer, 41 años, exbarcelonista y ayudante de Van Marwijk durante el Mundial de Sudáfrica. El menor (por minutos) de los gemelos De Boer se hizo cargo del equipo en diciembre de 2010 por renuncia de Martin Jol y en cinco meses lo llevó del quinto puesto al título, el primero que lograba el Ajax en siete años.

Se podría afirmar, por tanto, que el gran fichaje de los Godenzonen ("los hijos de los dioses") ha sido él. Y su misión no es otra que reactivar el orgullo del equipo. Prueba de ello ha sido la renovación llevada a cabo en verano, con seis fichajes con proyección, a excepción del consagrado Theo Janssen (mejor futbolista holandés de 2011), y trece salidas, entre ellas la de Stekelenburg (Roma). De los subcampeones del mundo en Sudáfrica sólo quedan dos defensas: Van der Wiel (23) y Oojier (37).

Ese Ajax saltará hoy al Bernabéu: campeón de la Eredivisie, trece partidos invicto en la Liga y con problemas de cara al gol, como demuestran sus cuatro empates en nueve partidos. La más dolorosa de esas igualadas fue, sin duda, la que vivió en campo propio contra el Olympique de Lyon (0-0), en su debut en Champions.

Novedad. Dicho esto, el Madrid vive en su particular universo: goles son amores y las Asambleas bacanales. Goces al margen, Pepe y Coentrao seguirán de baja, Carvalho desplazará a Albiol (sin merecerlo), Marcelo se lo perderá tras la roja de Zagreb (jugará Arbeloa) y Mourinho cumplirá su tercer y último partido de suspensión. La gran novedad, por lo que a la lista se refiere, es la convocatoria de Altintop, futbolista inédito e insospechado. La duda razonable se focaliza en la mediapunta: Kaká brilló ante el Rayo y Özil impulsó la victoria. La opción de que ambos jueguen (el brasileño más retrasado) se considera pecado. Lujuria, probablemente.

Y ahora, el morbo. Por si el partido carecía de pimienta, Cruyff se encargó de ponerla en De Telegraaf: "Normalmente, el Ajax tendrá una tarde difícil. Sin embargo, hay muchos interrogantes sobre el estado de forma del Madrid. Están siendo muy inconsistentes y eso les molesta. Sus centrales son excelentes en los duelos individuales, pero su posicionamiento a veces es sospechoso. Diría que es su talón de Aquiles y el Ajax puede tomar ventaja de eso".

Qué decir, salvo que el Ajax llegó ayer a Madrid y se entrenó en el Bernabéu, escenario donde deslumbró en 1973 y 1995 (las décadas prodigiosas). Dennis Bergkamp, uno de los asistentes de Frank de Boer, no viajó. El holandés no volador sigue teniendo miedo a los aviones y lo verá desde Amsterdam. Una suerte. Hubiera sido altamente peligroso que se le escapara alguna musa.