El 'socio' Pep Guardiola habló un año tarde

Barcelona | La intrahistoria

El 'socio' Pep Guardiola habló un año tarde

El 'socio' Pep Guardiola habló un año tarde

enric fontcuberta

La junta actual "respeta" la defensa del técnico a Laporta.

Las cosas en el Barça pasan a una velocidad de vértigo. A las cuatro de la tarde del sábado, Rosell pedía a la asamblea de compromisarios una ovación para el entrenador. A las siete, los socios decían que sí al acuerdo con Qatar basándose muchos en el argumento de que "si Pep lo bendice, esto va a misa" y pasadas las doce de la noche, al final de una jornada de goleadas en el Palau de Congressos y en el campo, el entrenador sorprendía con una vehemente defensa de la junta de Laporta, que está ante los tribunales pendiente de que se ejecute una acción de responsabilidad y un aval de 2,8 millones, incendiando así el paraíso.

Ante la posición del entrenador, la junta, volvió a reaccionar rápidamente y a primera hora de la mañana, Toni Freixa, portavoz de la directiva, aseguraba en Catalunya Ràdio que "esta junta respeta absolutamente y le parecen bien las palabras del entrenador. Él puede tener su opinión. Se trata de una figura extraordinaria que trasciende a la figura del técnico. No tenemos nada que decir". Eso sí, añadía que lo de llevar a Laporta y los suyos ante los tribunales "fue una decisión del club no de esta junta contra otra, no podemos decirles a los socios que lo que decidieron en su día ya no tiene validez".

Es decir, que por mucho que se posicione Guardiola, parece que lo hace tarde. La semana que viene se ejecutará el aval contra los miembros de la directiva anterior y la acción de responsabilidad no se parará. Fue decidida por los socios y para ilustrarlo, sólo hay que recordar que Rosell votó en blanco en un gesto que a día de hoy cobra todo su sentido.

La junta insiste en tratar la opinión de Pep como la de un socio, pero Guardiola habló en sala de prensa y ante las cámaras. No todos los socios pueden hacer eso. Pregunténles si no a los de Consulta Qatar.

En un mundo en el que todo pasa tan rápido, Guardiola se vio superado por el día a día y no reaccionó a favor de lo que cree justo. Pero el corazón siempre pide la palabra.