Barcelona 5 - Atlético 0 | La contracrónica

El beneficio de la duda

El Atlético no fue rival para un Barcelona que no dio opción a los rojiblancos. Manzano cambió prácticamente a toda la defensa y Messi fue, una vez más, imparable. Los rojiblancos deben olvidar cuanto antes el partido del Camp Nou.

El beneficio de la duda
F.J.Díaz
Redactor Jefe Atlético de Madrid
Redactor Jefe de la Sección del Atlético de Madrid en AS desde 2023. En 1989 entró en Diario AS como integrante de la sección de baloncesto y desde 1992 cubre la información del Atlético. Le podrás encontrar en todo lo relacionado con la actualidad del club madrileño: entrenamientos, partidos, ruedas de prensa, giras, actos institucionales...
Actualizado a

Una pena. Llegó la primera gran decepción de la temporada. El Atlético acudía al Camp Nou con la intención de dar un golpe en la mesa y decir que hay que contar con él este año. Quizá nos olvidamos que enfrente estaba el Barcelona. El equipo de Manzano ofreció una pobre imagen, estuvo a merced de los de Guardiola y fue una pena que en media hora el partido estuviera ya sentenciado. Porque se podía perder, pero dando algo de emoción, algo, por otra parte, muy nuestro. El Atlético, a pesar de la derrota, merece el beneficio de la duda, ya que el Barcelona goleó con anterioridad en su estadio a Villarreal y Osasuna. Ni antes había que lanzar las campanas al vuelo ni ahora decir que el conjunto rojiblanco es horrible. Posiblemente el Atlético haya sido una víctima más de un equipo, el azulgrana, que quiere seguir acumulando éxitos y títulos, esos que ansían los jugadores rojiblancos.

Los cambios. Las dudas, no obstante, las planteó el técnico Manzano con los cambios en defensa. A más de uno le pareció demasiado atrevido cambiar prácticamente toda la defensa que había jugado el partido anterior para enfrentarse a un conjunto que arriba te mata. La baja de Sílvio era obligada, pero tampoco jugaron Domínguez y Filipe Luis. Godín apenas había participado en lo que llevamos de temporada y está lejos de ser el jugador que deslumbró en el Villarreal. Muchos cambios y una zaga diferente para el partido más complicado, para un encuentro en el que el más mínimo despiste te condena. No sé si al míster le dio un ataque de entrenador.

La otra duda. El segundo gol del Barcelona fue polémico. Hubo discrepancias acerca de si Messi sacó ventaja o no en la acción que originó el segundo tanto azulgrana. Los exárbitros no se pusieron de acuerdo y yo me pregunto qué hubiera pasado de ocurrir esa jugada al revés. ¿Hubiera subido al marcador?

La intensidad. Hasta el minuto setenta de partido no se vio la primera amarilla, algo raro en este tipo de partidos. Quizá esto puede ser un indicio de la falta de intensidad con la que salió el Atlético al campo. El Barcelona, pese a ir por delante en el marcador, no paró de correr y luchar cada balón. No es fácil haberlo ganado todo y seguir corriendo como si uno no hubiera conseguido nada.

Noticias relacionadas

El azote Messi. Messi le ha metido ya 17 goles al Atlético. Uno más que César en toda su carrera. El argentino volvió a desesperar a una defensa que sólo había recibido dos goles en nueve partidos. En Liga sólo había encajado uno. Pero Messi no sabe de nada más que de hacer goles. Y cuando ve al Atlético está más inspirado que nunca. Algún día tendrá que entender que los demás también tienen derecho a ser felices. A Falcao apenas se le pudo ver. Apenas tuvo ocasiones para disfrutar del partido y para marcar. Lo contrario que Messi.

Europa. Hay que olvidar pronto lo de ayer. Y ser positivos. Porque enfrente ya no habrá más Messis ni más Barcelonas. Enfrente habrá equipos más terrenales, como el Rennes, el jueves, y el Sevilla, el domingo. Y ahí sí habrá que ofrecer otra imagen y volver a ser el conjunto que nos había devuelto la ilusión. Mejor pasar el mal trago al principio de temporada. Las dudas llegarán de verdad si el equipo no está al nivel esperado en estos dos próximos partidos. La primera cura de humildad ha llegado.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados