Real Madrid 6 - Rayo 2 | El análisis de Pedro P. San Martín

El contragolpe como solución inesperada

El Madrid tiró de velocidad por la falta de fluidez y la presión del Rayo

Actualizado a

Antes de la media hora de juego, Mourinho quitó a Lass Diarra para meter a Özil. El francés pagó la factura de su error en el primer gol del Rayo y, a la vez, el técnico asumía que la alineación inicial era otra vez discutible sin el alemán. No obstante, el Rayo no se arrugó y jugó presionando muy arriba, con riesgo, tanto como para recibir dos goles antes del descanso que daban la vuelta al partido. ¿Y cómo se sintió el Madrid más cómodo? Pues insólitamente dejándose dominar por el Rayo para sorprender al contragolpe.

Esa fue la solución a la falta de fluidez e ideas del equipo blanco: la velocidad endiablada en ataques a la contra. Más aún, ya con diez por roja a Di María, Mourinho plantó un 4-4-1 sin rubor que dio réditos, pillando siempre a la zaga del Rayo descuidada.

No enamoró el Madrid, pero goleó con la explosividad de Cristiano como bandera. El Rayo pecó de pardillo. Eso sí, el joven Lass dejó huella.

Noticias relacionadas

Lass, eléctrico El extremo hizo muchas cosas vistosas: bicicletas, diagonales, desbordes... Trajo en jaque a Marcelo. Interesante.

4-4-1 con diez Cerrado atrás se situó el Madrid con diez. Esperó y salió como un relámpago en busca de goles. Y así construyó la victoria.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados