Falcón salva al Hércules
Sus paradas y el gol de Míchel sirven para empatar


Definitivamente, el Hércules tiene uno de los mejores porteros de la categoría. Ismael Falcón es un seguro de vida. El portero gaditano está en estado de gracia y ha levantado un muro en su puerta a prueba de bombas. El meta blanquiazul desquicia a sus rivales. Va bien por alto, en el uno contra uno y por lo visto ayer, su gran virtud son los reflejos. Falcón sostuvo ayer al Hércules con sus paradas. Hasta siete intervenciones de mérito realizó el gaditano.
Mandiá puede presumir de tener un bloque comprometido, solidario y de calidad, pero desde ayer, el gallego, tendrá que incluir a Falcón entre sus preferidos. O entre sus "niños", que es como el técnico denomina a sus debilidades, entre las que está Tote y quizás, desde ayer, Falcón.
El Hércules sobrevivió en Sabadell gracias a su portero y a las pinceladas de calidad que dejan sus mediapuntas. En esta ocasión, funcionó la conexión Sardinero-Míchel. Ambos aparecieron en el momento justo para frenar el tsunami arlequinado y mantener al Hércules en la zona noble con un punto trabajado y que no mereció muy claramente.
El Sabadell sólo necesitó media hora para confirmar todos los temores de Mandiá. Por algo el gallego veía al cuadro catalán como un gigante. El conjunto arlequinado juega de memoria. Y encima, lo hace muy bien. Renuncia al patadón e intenta triangular. Se nota que Lluís Carreras se crió en La Masía. Ayer desplegó su mejor repertorio y no ganó por falta de puntería y porque enfrente estaba Falcón. El Sabadell no tiene complejos por ser un recién ascendido y volvió loco al Hércules durante los primeros minutos. Escassi y Abel Aguilar fueron espectadores en la medular y a la zaga del Hércules se le multiplicaron por mil los enemigos.
El Sabadell encontró el premio en el 10', cuando Arteaga aprovechó un mal centro defendido para cruzar ante Falcón. El gol noqueó al Hércules y le dio alas al Sabadell, que se lanzó a por el segundo. Lanzarote, de falta, y Florian pudieron sentenciar, pero perdonaron.
La falta de pegada del rival resucitó al Hércules, que sólo necesitó conectar un par de pases para igualar la contienda. Sardinero y Míchel se aliaron y nació el empate. Una pared entre ambos resucitó al Hércules, que encontró el máximo premio posible a una pobre puesta en escena. Escassi tuvo el 1-2 y Falcón volvió a aparecer al filo del descanso.
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Intento.
No cambió mucho el escenario en la segunda parte. Juvenal, Arteaga y Florian lo intentaron pero se toparon con el muro gaditano y con el larguero. Sólo David Aganzo, que cada vez está mejor, no dio por bueno el punto. Lo intentó con un zapatazo y con un tiro casi desde el centro del campo. De Navas le robó la gloria.



