Negredo, el anti-Emery
El imponente Valencia visita a un Sevilla aún en obras


Quiere Marcelino García Toral ser Unai Emery? Quién sabe. Lo que sí sueña seguro Marcelino, el asturiano que pudo entrenar cada mañana en Paterna, es que su Sevilla sea el Valencia que zarandeó un buen rato al Barcelona el miércoles. El Valencia impresionó al planeta fútbol con su poderío físico para la recuperación, la extrema calidad del díscolo Banega, los aviones Mathieu y Pablo Hernández (no jugará) y el Gudari como lo bautizó Pamplona: Roberto Soldado. El Valencia contragolpeó de manual, le llovieron elogios y aspira a ser líder esta tarde en Nervión. Ese es el ideal de Marcelino para su Sevilla.
Pero Emery no descansa, siempre quiere más. ¿Hay kriptonita para Emery? Tal vez guarde el secreto Negredo, ese delantero que se fue a hacer la mili a Almería y allí encontró a un entrenador obsesionado con la mejora de sus jugadores. Negredo pulió sus condiciones y tal vez hoy Negredo le deba un trocito de su internacionalidad y sus aspiraciones a ser uno de los 23 elegidos para jugar la Eurocopa. Es paradójico el fútbol, porque ahora al profesor Emery le toca trabajar para que a Ucrania y Polonia viaje Roberto Soldado, que aunque aún no ha sido convocado por Del Bosque huele a Selección y a rival de Negredo y Llorente si es que Villa y Torres, si mejora, son los dos primeros elegidos por el seleccionador. Habría una plaza para tres cracks...
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Emery tiene la llave que decide si hay duelo al sol entre Negredo y Soldado. Roberto acabó desfondado tras su vibrante duelo con Puyol y Aduriz está fresco como una lechuga. Habrá rotaciones en el Valencia, pero las justas. Si no hay desplomes inesperados, este es un duelo directo por la Champions que a los ché les vale tanto o más que el del miércoles. Albelda no viajó lesionado y, además de los cambios correspondientes en el centro del campo, Piatti podría pasarle a Emery el vídeo de lo que hizo la temporada pasada con el Almería. El Duende reventó al Sevilla con velocidad y dos goles de bandera.
Para el equipo de Nervión, en el que Escudé vuelve a la lista en lugar del criticado Fazio, el partido es una reivindicación. Marcelino todavía tiene al equipo en obras, con temores. Necesitado de una liberación. El partido del Valencia es un buen examen para saber dónde está un equipo que necesita demostrar más grandeza. Marcelino es fiel a sus ideas y no variará el 4-4-2. Otra vez el Sevilla entregado a Negredo, la kriptonita de Emery, y Fredi Kanouté. Este no entiende de sistemas. Ni de años.



