"El resto de clubes van a copiar nuestro modelo"
Oliveró, Newton y Oller desvelan el proyecto económico de futuro


A Sergio Oliveró, vicepresidente económico, únicamente le faltó hacer ecuaciones con los cubiertos, contar las hojas de lechuga y escribir en su servilleta logaritmos neperianos: cualquier virguería es útil para reducir la deuda. El fútbol español vive preso de los debes históricos, que enmohecen los recursos de los clubes y ponen en peligro su viabilidad en un futuro cada vez más cercano. Que dos más dos sean cuatro empieza a ser tan importante como que entre la pelotita, algo que es habitual en cualquier empresa menos en este impune deporte. August Newton, vicepresidente de márketing y comunicación, resume así de claro que el proyecto perico se sustenta en el euro: "Por fin el área económica ha adquirido un compromiso serio para reducir la deuda. Vivimos un momento delicado. Pero su gestión es encomiable y seria, al margen de ser impopular, lo que le añade mayor dificultad".
AS citó a la mesa a Oliveró, Newton y Néstor Oller, consejero del área económica (los otros miembros de este departamento son Josep Lluís Marcó y José Manuel López), para charlar sobre la economía del club y los planes de futuro en un contexto tan convulso en la Liga debido a la gran cantidad de clubes inmersos o a punto de entrar en Ley Concursal y de la guerra abierta por el reparto de los derechos televisivos. En este maremoto que salpica a todos los clubes, el blanquiazul ha vendido a figuras como José Callejón, Dani Osvaldo o Luis García, y así ha sido su política en los dos últimos años. Oller lo resume en una frase a modo de sentencia: "La economía marca lo deportivo. Antes no era así". Como ejemplo, el club desestimó el fichaje de El Hamdaoui al superar el límite salarial fijado por la entidad. Aunque su contratación fuese necesaria, no se pueden realizar excesos. Los economistas suelen estar bajo sospecha y sus decisiones acostumbran a despertar recelo. Pero Oliveró lleva bien la línea crítica y muestra rigor en su proyecto.
Newton entra en faena. "Lo del Valencia, por poner un claro ejemplo, es coyuntural. Ha ingresado más de 120 millones de euros en ventas en dos años gracias a que tenía jugadores de primera línea mundial. Su estadio lo financia el Ayuntamiento y está parado. Nosotros hemos hecho un estadio sin subvenciones. La gestión del Espanyol sí que es buena". Oliveró se desata: "Sólo debemos cinco millones del estadio. Ya lo tenemos prácticamente pagado. En dos años, venderemos una parte de los terrenos de la Ciudad Deportiva de Sant Adrià y de ese dinero -que será alrededor de 22 millones- 12,7 irán para el estadio, pues ya los tenemos asegurados. Ya contamos con ello porque tanto Hacienda como la UTE aceptaron nuestras garantías. Eso hará también que reduzcamos la deuda. Pagar un estadio en tan poco tiempo es extraordinario".
A fecha de 30 de junio de 2010, ésta era de 142 millones de euros. En diciembre, el club la estima en 114. Con la venta de los terrenos de Sant Adrià, en 2013, se establecerá en 92 y en la campaña 2014-15, el Espanyol se asentará en 75, una cantidad que asegura la estabilidad de la entidad. "El resto de clubes nos van a copiar. Los que no paguen y sigan despilfarrando deberían descender. Con este modelo de gestión, en 2015 estaremos entre los cuatro clubes más saneados de la Liga", asegura Oliveró. Para trazar este dibujo repleto de optimismo y bañado en sudor, el Espanyol depende de cuadrar el balance anual. "En la campaña 2008-09, las pérdidas fueron de siete millones. En la 09-10, de ocho. En la 2010-11 será también negativo, pero sólo de 100.000 euros. En la actual campaña, pretendemos cerrar el ejercicio con tres millones de superávit", añade Oliveró, quien ha logrado detener el grifo de las pérdidas y comenzar a tapar las goteras que han mojado las cuentas del club.
El regulador de la económica blanquiazul es el crédito sindicado, de 61 millones en total. "Hemos pagado 8,5 en un año, gracias a la ampliación de capital. Pero nos limita mucho porque tenemos que pedir autorización para todo", dice Oliveró.
La reconversión.
El Espanyol está inmerso en un cambio de paradigma basado en la austeridad. Newton arroja algunas cifras: "Abrir Cornellà-El Prat ya nos cuesta 80.000 euros, entre personal, luces y otros gastos...". A lo que añade Oliveró: "Tenemos 35.000 socios cuando el Barça, nuestro rival ciudadano, está en el mejor momento de su historia. Eso es muy positivo. Creo firmemente en que podemos alcanzar los 40.000 socios como pretende Condal".
Pero la reconversión perica se basa en la reducción de los elevados sueldos que había en el primer equipo. Futbolistas como De la Peña, Luis García, Osvaldo o Iván Alonso estaban por encima de lo que a día de hoy se fija como límite salarial, además de que el club ha logrado desprenderse de "jugadores que no contaban para el área deportiva pero que suponían un gasto para la entidad", explica Oller. Cuando comienza a rodar el balón en la charla es cuando aumentan los decibelios de los consejeros. Este tipo de decisiones son las más impopulares, pero a la vez las más productivas y gratificantes si el tiempo determina que son acertadas. "Esfuerzo, rigor y transparencia", dice Oliveró, antes de argumentarlo: "Hemos realizado varios Consejos extraordinarios para cerrar los fichajes o las ventas. Antes las decisiones se tomaban de otra manera, ahora buscamos siempre el consenso y todo pasa por el área económica".
Justo en ese momento de la conversación, Oliveró comienza a deshilvanar la venta de Osvaldo. "Un 5% de la venta va a parar al impuesto de solidaridad, un 30 % a Hacienda, otro tanto a inversores del club o exteriores... Total, el club ingresó alrededor de ocho millones limpios. La operación es buena. Ya nos gustaría llegar a un punto económico viable en el que seamos tajantes y digamos 'o la cláusula o nada'. Llegar a ese punto es nuestro objetivo, y creemos que podremos conseguirlo en 2015. Otra operación que fue buena es la de Callejón. Hay que tener en cuenta que finalizaba contrato el próximo 30 de junio". Después de esta explicación, Oller lanza otra sentencia: "En el futuro debemos evitar que sean los consejeros los que pongan de su bolsillo parte de las inversiones de los fichajes. El club es el que debe generar esta liquidez".
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Pero no sólo el plan estratégico se basa en reducir, sino también en ampliar ingresos. "Hay ingresos adicionales. No todo está explotado. Al margen de los derechos de televisión, hay otras vías abiertas en el club". Así emerge Newton, responsable de márketing, y director de varias vías de negocio que expanden la marca del club y añaden esos ingresos extras que le hacen falta a la entidad. De Cancún ("hay nueve clubes que no tienen spónsor en la camiseta") a Indonesia, pasando por la cantidad de anuncios que se ruedan en Cornellà. Todo eso lo leerán el sábado.
(El sábado, Capítulo 2 de la charla sobre economía).



