Ventas de 'grande': 43 millones en doce meses
Callejón, Osvaldo, Víctor y Dídac: adiós a cuatro fijos


Desde la amarga derrota en la final de la Copa UEFA de 2007, en Glasgow y ante el Sevilla, el Espanyol comenzó un carrusel de ventas con tal de aligerar la deuda, tasada en la última Junta de Accionistas -y tras descontar los seis millones de la ampliación de capital- en 136 millones de euros. Estas ventas han impedido el crecimiento deportivo de la entidad, que desde aquella gran noche no ha vuelto a vivir la dulzura del éxito deportivo. El gran derroche que supuso la construcción de Cornellà-El Prat, el control económico que está obligado a llevar el club para no entrar en la Ley Concursal y el acoplamiento a las nuevas posibilidades del estadio provocan, al mismo tiempo, un freno a las inversiones y un decantamiento por las ventas.
Desde 2007, el equipo se ha ido desprendiendo de sus figuras y, dicho sea de paso, sin caer tampoco en la catástrofe deportiva. Gorka fue la primera gran venta, aunque en este caso el criterio fue más bien deportivo. Vender al portero suplente al Athletic por 4,5 millones (más Jesús Mari Lacruz) era un chollo en los tiempos que corrían (y corren).
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Es un año después cuando comienza la fuga de talentos. Pablo Zabaleta y Albert Riera dejaron el club y 18 millones de euros en la caja ese verano. Sus marchas fueron las primeras del serial. Un verano después, se produjeron las ventas de Sergio Sánchez y Jordi Gómez. Dos canteranos que se embarcaban una nueva aventura y dejaban casi de 5,5 millones.
Pero ha sido en los dos últimos años cuando la facturación ha aumentado. Nico Pareja abrió la veda en 2010, le siguió Moisés Hurtado, Víctor Ruiz y Dídac Vilà se apuntaron en enero de 2011 y este verano han abandonado el barco Callejón y Osvaldo. Seis titulares en cuestión de año a razón de 43 millones de euros, lo que supone un caso casi único en el fútbol español.



