El dueño del Neuchatel está dispuesto a irse
"Si la prensa no deja de atacarme regalaré el club"

Después de la tempestad llega la calma. O al menos eso dice el refrán. Y parece que esa calma se asienta en el seno del Neuchatel suizo, el conjunto que entrena Joaquín Caparrós, en el que juegan los también españoles Arizmendi, David Navarro y Víctor Sánchez y del que es dueño el multimillonario checheno Bulat Chagaev. Tras el escándalo del pasado sábado en el que Chagaev bajó al vestuario al término del partido contra el Laussane (2-2) para amenazar a su plantilla por el mal resultado cosechado, acompañado por tres escoltas armados, el propio checheno parece dar marcha atrás. Dice estar cansado del ataque de la prensa local y esta vez amenaza... con dejar la entidad: "Si los ataques de los medios de comunicación contra mi persona no cesan, estoy dispuesto a regalar el club a la ciudad".
Las declaraciones las recoge la página web arcinfo.ch y dejan algo de sosiego en una plantilla que está al borde de un ataque de nervios. Según pasan los días, las informaciones sobre el suceso del sábado van en aumento. Según la prensa suiza, Chagaev amenazó de muerte al camerunés Vicent Bikana, tuvo un encontronazo con David Navarro y, tras la intervención de Caparrós, le soltó en un perfecto castellano: "Yo le pago, pero usted no es competente".
Ayer también se supo, y después de una acalorada Junta de Accionistas del club a la que no compareció el dueño, que Chagaev no paga el alquiler del campo de La Maladière: "Hemos enviado los recibos, pero nadie nos ha pagado", apuntó un concejal del Ayuntamiento al diario Le Matin. Mientras tanto, el propio Caparrós se está planteando dimitir y regresar a España, aunque la hipotética marcha de Chagaev arreglaría las cosas.
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Seis jugadores están de baja por ansiedad
No es la primera vez que Chagaev amenaza a su plantilla. La campaña pasada, tras caer eliminado de la Copa, hizo lo mismo. Esto ha provocado que varios jugadores, al menos seis, según la prensa local, hayan acudido al médico para pedir la baja por ansiedad, por el nerviosismo que acumulan tras las intimidaciones del checheno y sus escoltas. Los jugadores tienen miedo. "Un día nos van a matar a todos", afirmó un futbolista a un diario local, que obviamente le mantuvo en el anonimato. "Tengo miedo a que mi teléfono esté pinchado", asegura otro. "Disculpe, pero cuando hablo, temo que tomen represalias", sentencia un tercero.Mientras, las peñas locales ya se han postulado. Los peñistas del Neuchatel ya han comunicado que suspenderán todos los actos oficiales y han manifestado su apoyo a la plantilla. "Con Caparrós o sin nosotros. Vamos Joaquín", se pudo ver en una pancarta el sábado.




