Italia se lleva el duelo de los campeones

Amistoso | Italia 2 - España 1

Italia se lleva el duelo de los campeones

Italia se lleva el duelo de los campeones

España perdió en Bari en un partido en el que estuvo contra las cuerdas en la primera mitad y que dominó en la segunda. Montolivo abrió el marcador, Alonso empató y Aquilani sentenció.

La necesidad de Italia de mejorar su deteriorada autoestima pudo con el orgullo español en un partido que poco tuvo de amistoso y que acabó con victoria de los hombres de Prandelli por dos goles a uno. El combinado transalpino sorprendió y arrolló a los de Del Bosque en la primera mitad con un juego basado en la posesión total del balón y en hacerlo circular de forma brillante para aprovechar la gran movilidad de sus delanteros. Montolivo abrió el marcador justo antes del cuarto de hora y, tras numerosas ocasiones locales para ampliar su ventaja, los nuestros empataron tras un dudoso penalti cometido por Chiellini sobre Fernando Llorente que se encargó de transformar Xabi Alonso. Tras el descanso, la Roja mejoró y fue mejor que su rival, pero una desafortunada jugada permitió a Aquilani marcar el tanto de la victoria con la colaboración involuntaria de Albiol.

Fulgurante es la palabra que mejor define el comienzo de partido que protagonizó Italia. Los locales se comieron literalmente a España a base de tener la pelota en su poder y manejarla de forma espléndida con un ritmo alto y una asfixiante presión en el centro del campo sobre los jugadores rivales. La autoridad con la que comenzó el equipo transalpino obtuvo pronto sus frutos. En el minuto cuatro de partido, Criscito avisó con un misil que acabó estrellándose en el palo derecho de Casillas con el portero ya batido. El susto no sirvió a España para despertar y el combinado italiano continuó dominando con un juego lleno de sentido y criterio en todas las zonas del campo. La movilidad de los atacantes locales puso en muchos apuros a la Roja y sirvió para que Montolivo abriera el marcador justo antes del cuarto de hora con un gol de bella factura.

Los minutos transcurrían y la reacción de España no llegaba. Hubo que esperar casi al ecuador de la primera mitad para ver el primer disparo español a puerta, de Silva y sin problemas para Buffon. Mientras que el bagaje ofensivo de los hombres de Del Bosque se limitaba a disparos lejanos y desviados sin peligro alguno, Italia continuó buscando la portería rival y gozó de hasta tres ocasiones de peligro para ampliar su ventaja. La más clara de ellas, que estuvo en los pies de Giuseppe Rossi, tuvo que ser desbarata a medias entre un espléndido Casillas y un despeje in extremis de Albiol. España evidenció una falta de profundidad alarmante ante una Italia que se mostró cómoda y que acabó dando un paso atrás para dar un respiro a su rival, que en ese momento logró el empate tras un dudoso penalti de Chiellini sobre Llorente que transformó Xabi Alonso a diez minutos del descanso.

Más allá de lo puramente futbolístico, España se vio obligada a realizar dos cambios durante los primeros cuarenta y cinco minutos por los problemas sufridos por Fernando Torres y Gerard Piqué. El delantero del Chelsea, al que sustituyó Fernando Llorente, fue retirado del césped antes del cuarto de hora de partido y se le detectó una pequeña conmoción cerebral que, aunque le permitió retirarse consciente, le obligó a trasladarse a una policlínica de Bari tras mostrarse desorientado en el vestuario. Justo antes del descanso fue el turno del defensa culé, que ante unas molestias musculares dejó su puesto en el centro de la defensa a Busquets como medida de precaución.

Tras el intermedio, España regresó al terreno de juego con tres novedades más. Valdés, Villa y Thiago, que debutaba con la absoluta, ocuparon los puestos de Casillas, Iniesta e Iraola. Así, la Roja quedó representada con un once inédito en cuanto a nombres y en cuanto a posiciones de sus jugadores. Valga como ejemplo Busquets en el lateral derecho y Javi Martínez formando también parte de la zaga española. En los primeros minutos del segundo tiempo David Villa consiguió activar los planes ofensivos de España mostrándose muy incisivo y con más inteligencia y decisión que sus compañeros en el primer acto. Llorente tuvo en sus botas la ocasión de adelantar a España al cuarto de hora de la reanudación tras un pase de la muerte de Silva que falló de forma inexplicable.

España encontró el balón y con él en su poder logró nivelar la balanza y hacerse con el control del partido ante una Italia mucho más calmada que la que puso a los nuestros entre la espada y la pared durante todo el primer tiempo. Sin acercarse a su nivel habitual, el juego español mejoró a medida que avanzó el segundo acto ante la pérdida de ritmo y la falta de frescura de Italia. Los de Del Bosque pusieron en aprietos a los locales volcando sus acciones de ataque a la banda izquierda donde Silva, Cazorla y Villa hicieron de las suyas. Aunque los campeonesdel mundo gozaron de más ocasiones de gol que su rival en la segunda mitad para llevarse el partido, nada pudieron hacer para evitar la derrota tras un afortunado disparo de Aquilani que desvió Albiol y que acabó en la red de Víctor Valdés.

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