Alfonseda

"El 80% de los futbolistas tendrán problemas económicos en el futuro"

Alfonseda, ex jugador del Barça, es el Presidente de la Agrupación Barça Jugadors desde la que ayudan económicamente a otros exjugadores.

Alfonseda.
Santi Giménez
Subdirector de AS
Nació en Barcelona en 1968. Estudió Ciencias de la Información y Filosofía. En 1988 entró a trabajar en la revista Barcelona Olímpica, en 1990 en el diario Las Noticias. Tras cerrar ambos medios se incorporó al Diario de Barcelona en 1990, que no cerró hasta 1994. En 1994 entró en SPORT. Se incorporó al Diario AS en 2010, donde es Subdirector.
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¿Cómo me explica lo que hace su Agrupación?

Queremos ser algo más que una agrupación de veteranos que se reúnen para jugar partidos de fútbol y explicar batallitas. Nació hace 50 años para ayudar a los futbolistas, siendo sensibles con aquellos jugadores, no digo ex porque futbolista nunca dejas de serlo, que están necesitados. 

¿Se refiere principalmente a ayuda económica? 

Sí, lo logramos gracias a las cuotas y también a que en los últimos años el Barcelona nos brinda una cantidad anual, que ahora son 300.000 euros. De éstos,  el 60 por ciento van a ayudar jugadores, por tanto, el año que viene ayudaremos con 180.000 euros a jugadores necesitados de más de 65 años que no tienen opciones de vida más allá de la pensión de jubilación. Y luego tenemos otros programas concretos en los que a unos les pagamos la hipoteca o el colegio de sus hijos, por ejemplo.

¿Me está diciendo que hay futbolistas que no pueden pagar el cole de los niños o la hipoteca?

Por supuesto, si vamos 40 años atrás, no había ni un jugador millonario. A lo sumo, alguno que se ganó bien la vida luego con negocios más allá del fútbol. Ninguno de los de antes se hizo rico jugando a fútbol.

Vale, con los sueldos de antes lo entiendo, pero con lo que cobran ahora, este problema se acabó, ¿no?

Con el nivel de sueldos actual, sólo el cinco o el diez por ciento de los jugadores tendrán la vida solucionada, pero el resto, el 80-90 por ciento si no han invertido bien tendrán problemas económicos en su vejez.

Parece increíble.

Estamos hablando de jugadores del sexto de la Liga para abajo y de Segunda y Segunda B. ¿Quiere un ejemplo sin nombres?

Por supuesto.

Hay un equipo conocido de Segunda B en el que de una plantilla de 21 en la que tienen problemas para cobrar, sólo hay dos futbolistas con estudios que les permitan hacer otra cosa que no sea jugar a fútbol.

Pues fuera hace un frío que pela, no sé si han oído hablar de la crisis...

Fuera es imposible sobrevivir sin formación previa, sin ayuda. Por eso creamos una área de formación destinada a ayudar a encontrar trabajo o complementar la formación que recibieron en su día. 

Obviamente, todo esto se hace en el más absoluto anonimato...

Todo es anónimo, pero se sorprendería de ver casos que tratamos.

¿Me habla de gente que fue famosa y conocida?

Sí, hay casos complicados y que te saben fatal, porque lo han tenido todo pero un mal entorno, unos malos hábitos y malos consejos les llevan a la ruina.

¿Las estrellas actuales son conscientes de ello?

Sí, este año por primera vez se ha llegado a un acuerdo con plantilla y equipo técnico, que donan a la Agrupació el 0,5 por ciento de los nuevos contratos, que van a proyectos y a aplicaciones concretas que aprueba la junta del club. Es como si financiaran la jubilación de excompañeros.

¿Tienen controlado a todo aquel que jugó en el Barça?

Casi. Somos unos 500, porque no sólo incluimos el primer equipo, si no a aquellos que jugaron en categorías inferiores. En caso de necesidad, acudimos. Quizás nos falta por controlar algunos extranjeros que volvieron a su país.

¿Se relacionan con otras agrupaciones?

Hay una Asociación Europea (EFPA) y luego hemos creado la española (FEAF), que agrupa 30 asociaciones de exjugadores que suman unos 4.000 futbolistas y que la preside Zorriqueta, del Athletic.

Más allá de su labor social, esas reuniones deben ser fantásticas por las batallitas, explique, ¿cómo era el Barça de su época como jugador?

Hablamos de los años 70, una época muy diferente a la actual. Con Vic Buckingham, Rinus Michels o Seguer como técnicos. Por desgracia, no tuvimos posibilidad de quedar campeones. El Real Madrid estaba por encima deportivamente del resto, pero en los derbis, la tensión que existía era máxima.

Como ahora, ¿cree que la amistad entre compañeros de Selección soporta bien esta rivalidad?

Sí, la Selección une. Me hice muy amigo de gente como Grande o Benito, que en el campo daba miedo pero que era un chaval majísimo. En el fondo, somos idénticos. Un jugador del Barça es como uno del Madrid, pero cada uno en su equipo. Realmente, te unen más cosas de las que te separan.

¿Era tanta la diferencia entre Barcelona y Madrid en su época?

Ellos estaba muy por encima nuestro deportivamente y eso se veía sobre todo a  nivel internacional. Ahí veías la diferencia entre su caché y el nuestro.

En los 60 y 70 el barcelonismo pasó mucha hambre de títulos...

¡Mucha! yo sólo gané una Copa de Ferias y una del Generalísimo. Y quedamos subcampeones de la Liga más increíble de la historia del fútbol. 

¿Se refiere a la que Barça y Atlético 'regalaron' el título al Valencia en la última jornada?

Fue una desgracia terrible. Jugábamos contra el Atlético de Madrid y el que ganara el partido era campeón. Empatamos y la Liga la ganó el Valencia, que era el tercero y sí que ganó al Espanyol.

¿Cómo pasó aquello?

Aún no me lo explico.

¿Alguna teoría habrá?

Muchísimas. Creo que se resume en la inocencia que teníamos todos para permitir eso.

¿Cómo recuerda ese día?

No jugué ese partido. Estaba en la grada sentado al lado del atlético Calleja y en la media parte, viendo que se avecinaba la desgracia para ambos me dijo, 'Ramón, ¿qué pasa aquí?'. Ambos bajamos a nuestros vestuarios al descanso y vi lo que pasaba por abajo y no me atreví a decir nada. Al rato nos encontramos y él me preguntó: '¿Qué pasa?' y yo le dije: 'No sé, pero no se habla de nada'. Nadie quería ceder y empatamos a uno y le dimos la Liga al Valencia de Di Stéfano, con el que jugamos la final de Copa.

Un gran Valencia, ¿no?

Enorme. Jugaba Paquito, Del Sol y Barrachina, un gran tipo que pegaba unas patadas terroríficas. En esa época no había medios de comunicación, ya me entiende.

Esa final de Copa ante el Valencia que ganaron 4-3 en la prórroga fue el partido de su vida. ¿Cómo lo recuerda?

Empecé en el banquillo sentado al lado de Fusté. Cuando perdíamos 1-0, Buckingham se acercó y me preguntó: 'Alfinsida, (que es como pronunciaba mi nombre), ¿cómo está?' y yo: 'Nervioso', y él: 'Pues tranquilo, quédese en el banquillo'. Ya con el 2-0 en contra me repitió la pregunta y yo dije: 'Tranquilo, míster' y entonces me miró y dijo: 'Pues salga y haga algo'. Logramos el 3-3 y al final ganamos 4-3 con un gol mío en la prórroga.

¿Cómo era el inglés Vic Buckingham?

Un gran entrenador y un gran psicólogo. Una especie de Guardiola. Comunicaba muy bien con los jugadores, junto con Michels nos importaron una revolución de fuera a dentro.

¿A qué se refiere?

A modernizar la vida del futbolista. Por ejemplo, antes el periodista era parte de la intimidad del jugador. Los periodistas te venían a ver a casa a cualquier hora, a desayunar incluso. Y él nos dijo que no, nos empezó a decir que hay que tener una privacidad que no teníamos. Nos dijo que si una empresa quería nuestra imagen teníamos derecho a cobrar, nos enseñó en concepto de variables y nos abrió un mundo que desconocíamos. 

¿Era carismático?

Hacía de todo para que hicieses un gran partido. Te cogía y te pasaba su seguridad y fue de los primeros en decirnos que el fútbol no era sólo correr. También es pensar y tocar.

Viniendo de un inglés en esa época, suena raro.

No era el típico inglés, había trabajado por medio mundo y jugadores técnicos como Rexach o Martí Filosia nunca jugaron mejor que con él. La modernidad empezó con Buckingham.

¿Y que me cuenta de su ayudante, Ted Drake?

Un leyenda viva del fútbol inglés. Fue el máximo goleador del Arsenal hasta que Bergkamp y Henry le desbancaron. Marcó siete goles en un partido, algo aún no superado, había sido jugador de cricket y piloto de la RAF en la guerra. Era más raro. Las grandes conversaciones eran con Buckingham.

¿Hablaba castellano?

Nooo.

¿Y entonces?

El traductor era Minguella, que entonces era entrenador del infantil o juvenil y sabía inglés. Aunque a veces, la traducción no era muy exacta.

¿Qué me dice de Michels?

Le llamaban Mr. Mármol. Llegó con imagen de hombre súper duro y la quiso mantener a nivel de los medios de comunicación. Cuando entrenabas te pegaba unas broncas terribles.

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¿Precedente de Van Gaal?

Sí, pero al igual que Van Gaal, era fachada. En el trato directo, eran una personas buenísimas, aunque Michels me marginara y me echara del equipo por unas declaraciones que hice, guardo de él un gran recuerdo como persona, pero era esclavo de su imagen de hombre duro.

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