En Guangzhou sólo se juega al fútbol de noche
El calor y la humedad dificultan los partidos a pleno sol.


En Shanghai se viste de todo, en Pekín se habla de todo y en Guangzhou se come de todo: del mar, todo menos los barcos; de cuatro patas, todo menos la mesa, y del aire, todo menos los aviones". Este dicho popular chino explica la riqueza culinaria de la capital cantonesa. Y es que la gastronomía de esta ciudad de más de 12 millones de habitantes es la más reconocida mundialmente y en ella se basan la mayoría de los restaurantes chinos de España.
Guangzhou es conocida como la Ciudad de las Flores o de las Cinco Cabras. El primero de los sobrenombres se debe a que está repleta de jardines y vegetación, mientras que el segundo proviene de una leyenda china. Guangzhou era una tierra estéril con una población que pasaba hambre. Hasta que llegaron a la ciudad cinco seres celestiales montados sobre cinco cabras y tocaron una legendaria canción para proporcionar arroz a toda la población desde sus boca. Tras esto las cabras se convirtieron en roca y los genios desaparecieron, pero Guangzhou se transformó en una ciudad próspera.
El gran símbolo de esta evolución que ha vivido la ciudad en los últimos años es la Torre de Televisión de Cantón, que mide 610 metros y es el segundo edificio más alto del mundo (superado por la Torre Burj Dubai, inaugurada el año pasado). Destaca por su compleja estructura. Está construida por enormes tubos de acero, con 1.100 nudos y todos ellos diferentes.
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Calor. Otra de las características de Guangzhou es su clima cálido. Suele superar los 30 grados y hay una altísima humedad (más de 70%). Lo padecen los 200 españoles que hay censados en la ciudad. Por este motivo, durante el día es prácticamente imposible ver a gente jugando al fútbol en los más de 20 campos de la ciudad. Sin embargo, en cuanto anochece, se llenan de gente. Curiosamente, para combatir esas fuertes temperaturas los chinos no toman bebidas frías, sino té caliente.
La ciudad tiene ciertas similitudes con España. También ha sufrido en los últimos tiempos la especulación urbanística. El metro cuadrado en el centro de la ciudad se paga a 7.000 euros (el salario medio es de 400 euros). Para acabar con esto, las autoridades locales emitieron un decreto hace un mes, en virtud del cual, ninguna persona que no haya nacido en Guangzhou puede comprar una vivienda en la ciudad. Además, de la capital cantonesa proviene el material sintético con el que las factorías que Loewe y Carolina Herrera tienen en España elaboran sus complementos.



