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¡Otra vez campeones!

EUROPEO SUB-19 | Final | República Checa 2 - España 3

¡Otra vez campeones!

¡Otra vez campeones!

España sufrió para alzar su quinto Europeo sub-19. Remontó dos veces a la República Checa. Pardo desactivó el gol de Krejci en el 85'. El bigoleador Alcácer anuló el de Lacha en la prórroga.

La selección española Sub-19 conquistó su quinto europeo de la categoría tras vencer este lunes por dos goles a tres a la República Checa en la prórroga de la final del torneo celebrado en el Estadio de la Concordia de Rumanía. El equipo de Meléndez, que formó con su once de gala con la única baja de Carvajal, superó a su rival en cuanto a ocasiones y juego durante los noventa minutos. Un despiste de la zaga española permitió a Krejci abrir el marcador en el comienzo de la segunda mitad. Los nuestros, que no dejaron de intentarlo en ningún momento, lograron empatar a cinco minutos del final. Los checos volvieron a adelantarse en el tiempo extra con un gol de Lacha y el valencianista Alcácer le dio la vuelta al marcador con dos goles en el segundo tiempo de la prórroga. El madridista Morata se proclamó máximo goleador del torneo con seis dianas.

Desde el pitido inicial España se hizo con el dominio del balón y la iniciativa en el juego. Los hombres de Meléndez comenzaron autoritarios y marcando el tempo del partido, mostrándose muy superiores a su rival. La presión ejercida arriba por los nuestros durante todo el torneo comenzó a dar resultados en los primeros minutos con los primeros acercamientos al área de Koubek a balón parado. España incluyó variantes en su juego que llegaron a despistar a la República Checa, valga como ejemplo los balones largos que sirvieron para romper la primera línea de presión rival. Aunque los de Hrebik tuvieron poco el balón en el comienzo, de ellos fue la primera oportunidad clara de gol. El disparo cruzado de Krejci se marchó desviado.

La ocasión desperdiciada espoleó a los jugadores checos, que comenzaron a mostrarse más sueltos y dinámicos llegando a nivelar la balanza en cuanto a posesión de la pelota y dominio. La mejora checa tuvo como consecuencia las primeras muestras de nerviosismo de los jugadores españoles, reflejados en varias imprecisiones en la circulación y la entrega del balón. Salvar la primera línea de presión del rival, ejercida muy arriba, se convirtió en el principal objetivo español, que tras lograrlo llegó a gozar de tres ocasiones de gol consecutivas en el ecuador de la primera mitad. Los dos remates de Juanmi y el último de Sarabia estuvieron muy cerca de abrir el marcador.

España imprimió una marcha más al partido que dejó sin efecto el guión del equipo checo. Así, la figura de los nuestros fue haciéndose más grande a medida que pasaban los minutos y se acercaba el descanso. A diez minutos del tiempo de asueto, Morata tuvo en sus pies la última ocasión clara del primer acto al presionar al guardameta rival en un balón que no acabó en la red de milagro. La polémica no quiso perderse tampoco esta final y Stuart Attwell no señaló un claro penalti cometido por Brabec tras tocar el balón con el brazo dentro del área de forma intencionada justo antes de que los dos equipos tomaran el camino hacia el túnel de vestuarios.

El segundo acto comenzó con acercamientos de ambos equipos al área rival. España fue la primera en probar suerte con un disparo de Álex desde la frontal que detuvo Koubek. Acto seguido, Brabec remató de cabeza un saque de esquina que fue la antesala del primer gol del partido. La zaga española permitió a Krejci conducir el balón sin oposición alguna hasta la frontal del área, desde donde el checo soltó un zurdazo que acabó en la red de Edgar Badía sin que el portero español pudiera hacer nada para evitarlo.

Meléndez reaccionó de forma inmediata ante el mazazo recibido y retiró del campo a Juanmi y Álex para dar entrada a Alcácer y Campaña. La recuperación psicológica de los nuestros fue instantánea. Deulofeu y el mismo Alcácer, en dos ocasiones, tuvieron el empate en sus botas en una embestida española que logró embotellar y asediar a la República Checa en su área. Así, los jugadores españoles se convirtieron en absolutos dominadores del balón y del partido anulando completamente en el aspecto ofensivo a su rival. Unos y otros dejaron muy claras sus intenciones para los últimos veinte minutos de partido. Mientras que España tenía el gol entre ceja y ceja, los checos replegaron todas sus líneas hasta encerrarse en su campo con la idea de administrar la ventaja obtenida con el gol de Krejci.

La selección española no le perdió la cara al partido en ningún momento y siguió intentándolo incesantemente hasta la recta final del partido. Tras una excelente intervención de Koubek a disparo de Alcácer, llegó el merecido botín para España. Un disparo de Rubén Pardo desde la frontal tras un rechace servía al conjunto español para igualar el encuentro y dar el pitido inicial a un partido totalmente nuevo de 30 minutos, la prórroga.

En el tiempo extra, a pesar de que la República Checa se mostró muy tocada y España dispuso de espacios, el gol llegó por parte del equipo rival. Krejci asistió a Lacha tras una gran galopada para que este marcara el segundo de los suyos. Un golazo de Alcácer tras una espléndida jugada al primer toque de España a diez minutos del final dio alas a los nuestros que, cuando todo indicaba el camino a la lotería de los penaltis, consiguieron el gol definitivo de nuevo por medio de Alcácer. España es la primera selección que se proclama campeona de Europa en categoría Sub-21 y Sub-19 en el mismo año. Los campeones llegarán mañana en torno a las 11:30 al madrileño aeropuerto de Barajas.

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