La Sub-19 sacó el rodillo y no dio opción a Irlanda

Europeo Sub-19 | España 5 - Irlanda 0

La Sub-19 sacó el rodillo y no dio opción a Irlanda

La Sub-19 sacó el rodillo y no dio opción a Irlanda

afp

Le hizo cinco goles y jugará la final contra Chequia el lunes.

España, de la mano de Sarabia y Deulofeu, volvió a sacar el manual del buen fútbol y le dio una lección a Irlanda que tardará en olvidar. La Sub-19 resolvió por la vía rápida, arrolló a su rival y se lo pasó en grande hasta que marcaron todos sus atacantes. La Selección está en la final y pareció hasta sencillo, pero es que este equipo tiene nivel.

El respeto por la semifinal y por el rival duró 20 minutos. Sergi Gómez estrelló una falta en el palo e Irlanda empezó a temer la que se le venía encima. Lo siguiente ya no fue un aviso, fue un golazo. Deulofeu recogió en la izquierda un pase de Sarabia, encaró hacia dentro y sacó un disparo imparable. Ojo a esta conexión, porque va a dar muchas alegrías.

Irlanda asomaba como un equipo letal por alto, pero con lo que le costó pasar del medio del campo ese temor se esfumó. Tras el 1-0, sólo se tuvieron noticias de su portero, que bastante hizo con frenar tres de cuatro veces que llegaba España. Sin embargo, McCarey poco pudo hacer en el 40' ante un tiro de Sarabia. El capitán español se giró en la frontal y puso el balón pegado al palo, inalcanzable. Un 2-0, con baño y masaje, y al descanso.

Por si daba apuro lanzar las campanas al vuelo en el intermedio, Juanmi disipó toda duda en menos de un minuto, tras un regalo en forma de asistencia de Deulofeu. Los goles seguían cayendo y España se encantó, mientras que Irlanda bajó los brazos y el partido pasó a ser un rondo.

Pichichi. Tardó en unirse al festival goleador, pero apareció Morata, que ayer alternó entre la delantera y la mediapunta. El ariete recibió un pase al hueco de Juanmi, regateó a McCarey y anotó. Ya en el 90', el 7 se aseguró aún más el pichichi marcando el penalti que cerraba la manita. Fue el broche perfecto para una exhibición que costará repetir. Qué ganas de que llegue el lunes...