Con Kennedy hay esperanza
Se salió en la 'pachanga' de Barakaldo.


Vaya por delante que el 'bolo' que ayer disputó el Racing no sirvió para casi nada. Si me apuran, para tonificar un poco los músculos y para dar unos minutos de gloria a varios jugadores que no saldrán ni en los cromos de esta temporada. El rival, un grupo de amigos, permitió al equipo de Cúper pasearse por Barakaldo y darse la alegría de ganar por primera vez en esta pretemporada. Pero aun así, hasta de estas pachangas se pueden sacar conclusiones. Unas, malas: urgen los fichajes. Otras, positivas: Bedia, Osmar y Jairo tienen hambre. Y la mejor: Kennedy quiere seguir siendo el niño mimado de El Sardinero.
El sueco destila clase hasta en los entrenamientos. Esta vez marcó dos goles y participó en otros tres en sólo cuarenta y cinco minutos. Su participación siempre dio alegría al ritmo cansino del equipo. Rompió por la banda, se asoció entre líneas. Remató, centró desde ambas bandas y definió. Fue como recordar sus años de líder en el colegio.
Brotes verdes.
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El choque también sirvió para ver a Christian de central (muy bien) y para demostrar que Adrián se crece de mediocentro y hace esfuerzos porque no le devuelvan a la cal. También quedó claro que este Racing tiene demasiados hombres que pueden jugar de mediapunta aunque ninguno que tenga condiciones para disfrazarse de delantero centro. Javi Martínez pone fe pero le faltan cocidos.
Tras los goles de Bedia (llegando desde atrás) y Kennedy (con mucha colocación) y el testarazo de Álvaro, llegaron los cambios y con ellos la sinrazón. ¿De qué sirve trotar contra un regional a 24 días para empezar la Liga? De nada. Y más cuando además de ser un mal sparring da mil patadas. La segunda parte únicamente valió para presumir de cantera. Cúper tiene mucho trabajo. Pero más tiene la secretaría técnica. En defensa a veces vale con casta. Arriba siempre se muere sin talento.



