Diego Forlán se merece un gol en la final de esta Copa
Martino declaró tras la semifinal no importarle no tener el balón, lo que deja en evidencia a Ortigoza. Le funciona, y se la juega ante una Uruguay que tampoco necesita dominar. Tiene pegada, excelentes delanteros. Y a Luis Suárez en racha. La final está servida.


Gran Copa América la suya, incluso sin haber marcado un solo gol, algo sorprendente para el ganador de la Bota de Oro europea. Pero Forlán arrancó jugando como falso nueve en la línea de tres delanteros de Tabárez, y sigue igual en el 4-4-2 que tanto conviene a todos tras la lesión de Cavani. No es nuevo, lo vimos ya en el Atlético y deja claro que Forlán se reinventará a sí mismo para los últimos años de su carrera. Ayuda al mediocampo, la pide, se mueve, a medias entre el centrocampista de creación que Uruguay no tiene tras el fiasco de Lodeiro y el gran nueve que es el propio Forlán. Será magnífico ver sus movimientos en la final, y si marca un gol será una de las actuaciones individuales mejores de la historia uruguaya en Copa. Y ha habido muchas.
Cristian Riveros: Se merece la confianza de Martino
Jugó poco en el Sunderland y por eso se marchó al Kayserispor turco. Buena técnica y manejo de balón pero poco participativo junto a Ortigoza, no lleva una buena Copa y será pieza clave en la final. Fenomenal en Cruz Azul, dos mundiales ya a cuestas, le está faltando mucho ritmo en el torneo. Aun así trabaja mas que Ortigoza.
Álvaro Pereira: La apuesta gana con el cambio táctico
Beneficiado tras el cambio por la lesión de Cavani. Suárez pasó mas al medio, Rodríguez entró ante Chile pero al final Pereira se impuso. Lleva dos goles y el gran pase para el segundo ante Perú. Buena zurda, potente, jugador de trayectoria ascendente tras llegar al CFR Cluj y desde hace tiempo importante en el gran Oporto de Villas-Boas.
Mis recuerdos del torneo
1979, gran año GuaranÍ. Campeón de la Copa Libertadores el Olimpia de Asuncion, también en 1979 Paraguay ganaba su segunda y hasta ahora última Copa América. Romerito era la gran estrella de una selección que ganó en la final a Chile por penaltis, tras empatar a cero en un partido de desempate. Se jugó en Argentina. Muchos cosas recuerdan a esta edición.
Noticias relacionadas
Los recuerdos de Diogo. Víctor Hugo Diogo recorrió la banda derecha para marcar un golazo inolvidable en la final de la Copa América de 1983. Fue a doble partido ante Brasil, y aquello lavó la deshonra de la ausencia celeste en el mundial de España 82. Un joven Francescoli había hecho el primero con el que Uruguay ganó 2-0. Luego empataría a uno la vuelta en Brasil.
El gran Sergio Livingstone. Le llamaban El Sapo por su forma de caer con la pelota, defendió la portería chilena en siete Copas de América y es todo un personaje. Muy popular en la TV chilena desde hace años, presentador futbolero, jugó el Mundial de 50 y su figura irá siempre unida a la Copa América y a la Universidad Católica.



