El centenario de los rebeldes

El título más preciado de los cien años de historia del Hajduk se ganó fuera de un terreno de juego. Se lo entregó De Gaulle en el Líbano en 1945 cuando le concedió al equipo croata el título honorario de equipo de la Francia Libre.
La rebeldía del Hajduk viene de origen. No podía ser de otra forma en un club que se fundó en una cervecería y que tomó el nombre de los míticos bandoleros que aterrorizaban a los turcos en el siglo XVII. Si bien el cuadro deportivo del Hajduk no es para tirar cohetes, su hoja de servicios a la patria provoca admiración.
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En 1941, cuando Mussolini invadió Croacia, el club tuvo el coraje de negarse a ingresar en la Serie A. En 1943, después de que los nazis reconquistaran la ciudad, el gobierno de la NDH les ofreció la posibilidad de volver a jugar. No sólo se negaron, sino que el equipo en bloque se fugó a la isla de Vis para luchar con los Partisanos...sin dejar de jugar a fútbol.
Ahí empezó una histórica gira que en plena Segunda Guerra Mundial llevó al Hajduk a jugar por Asia luciendo la estrella roja de los partisanos, llegando a derrotar a Inglatera. Fue entonces cuando De Gaulle, les condecoró. Acabada la guerra, Tito les ofreció trasladarse a Belgrado como equipo oficial del ejército de la recién creada Yugoslavia. Evidentemente, volvieron a negarse.



