Primera bronca de Marcelino
Pidió intensidad al grupo... pero acabó felicitándolo.

Ni siquiera la casi total ausencia de voz con la que Marcelino está dirigiendo las últimas sesiones impidió ayer al técnico poner la primera cara seria en Costa Ballena. Sin alzar mucho el tono, el preparador interrumpió la sesión vespertina para exigir a los jugadores mayor intensidad y ritmo. El plantel estaba realizando en esos instantes un partidillo para potenciar la sincronización en la presión y la forma de salir al ataque nada mas recuperar el balón. Marcelino, no obstante, acabó felicitando a los jugadores tras el entrenamiento completo por la labor desempeñada, aunque ya dejó bien claro que lo que menos le gusta es parar la actividad para pedir más esfuerzo a los futbolistas.




