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Último adiós a Juan Arza, incinerado en Dos Hermanas

SEVILLA | LIGA BBVA

Último adiós a Juan Arza, incinerado en Dos Hermanas

Además de muchísimos sevillistas, tanto componentes del club como aficionados, han estado presentes el presidente del Betis, Miguel Guillén, y Rafael Gordillo.

El tanatorio de la SE-30 de Sevilla ha sido el escenario donde el mundo del fútbol en general y el sevillismo en particular ha dado el último homenaje a Juan Arza, fallecido ayer domingo a los 88 años, tras una larga enfermedad, y que ha sido incinerado en la localidad de Dos Hermanas.

El Sevilla Fútbol Club, salvo su presidente, José María Del Nido, que se encontraba de viaje, no ha faltado al responso por el exfutbolista navarro, por lo que miembros del cuerpo técnico y de la directiva como Marcelino García Toral, Juan Martagón, Javi Navarro y diversos consejeros han dado su último adiós a uno de los mejores jugadores de la historia del Sevilla.

También estuvieron presentes en el emotivo acto exfutbolistas sevillistas como Pablo Blanco, "Pintinho" o Rodri, que ha estado acompañado por cientos de aficionados del club sevillista para despedir a Juan Arza.

Además, también han estado presentes en el funeral el presidente del Real Betis Balompié, Miguel Guillén, que ha estado acompañado de Rafael Gordillo en representación del conjunto bético.

Tras el funeral, los restos mortales de Juan Arza fueron trasladados a la localidad hispalense de Dos Hermanas, donde ha sido incinerado.

Arza, apodado "El Niño de Oro", militó en las filas sevillistas durante dieciséis temporadas (1943-1959), y jugó 349 partidos de Liga en los que anotó 182 goles.

Además, jugó 62 partidos en la Copa de España, logrando 24 goles, y 5 de Copa de Europa, mientras que fue internacional con la selección española en dos ocasiones.

El navarro lo fue todo en el Sevilla ya que, además de futbolista, fue entrenador, directivo y delegado del equipo.

Pasada su etapa como futbolista, entrenó al Celta de Vigo, Cádiz, Deportivo de La Coruña y al Sevilla, club al que acudía cuando atravesaba dificultades en la clasificación liguera.

También ocupó el puesto de delegado del Sevilla, en las décadas de los 80 y 90, mientras que en junio de 2009 se le concedió el primer "Dorsal de Leyenda" que otorgaba el Sevilla, quedando homenajeado así su número 8.