Bielsa no mira al pueblo para tomar decisiones
Acelera los descartes, hace distinciones en los Sub-21 y viaja hoy

Marcelo Bielsa ha tomado muchas decisiones de calado en solo dos días de cuerpo presente en el Athletic. Algunas de ellas, discutidas por no ser habituales, han dividido al respetable. Lo que sí se sabe es que el argentino no se anda por los cerros de Úbeda y opera como lo ha hecho siempre, con claridad, sin mirar al pueblo.
La primera y más trascendental ha sido hacer un corte inmediato en la plantilla. De momento, a la espera de lo que suceda con Jon Aurtenetxe, inmerso en la preparación del Europeo Sub-19, hay 21 futbolistas del primer equipo en la concentración de Oliva y dos más, Javi Martínez e Iker Muniain, descansando una semana extra con deberes físicos en la mochila.
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El corte se ha hecho pensando en un doble beneficio: limpiar el vestuario ya de jugadores en los que no cree por lo estudiado y consultado con la dirección deportiva, y hacerlo cuanto antes para que los futbolistas puedan encontrar acomodo. Ni siquiera sirven los compromisos adquiridos, como los de Galder Cerrajería e incluso Mikel Orbegozo de estar en la pretemporada.
Ha hecho distingos entre los Sub-21. Ander Herrera y Mikel San José están como dos más en el stage con solo 17 días de vacaciones. Y eso que el ex del Zaragoza jugó parecidos minutos que Muniain y Martínez. Al ser fichaje, quiere que se integre en el colectivo cuanto antes (ya lo está por amistades y buen tipo). Lo del central es argumentable porque no contó para Milla, aunque los problemas que ha arrastrado en la espalda quizás hubiesen aconsejado darle algo más de aire. Bielsa, a quien no le hizo mucha gracia que la pretemporada fuese en un lugar caluroso como Valencia pese a que el tiempo respeta de momento, no viajó con la expedición el miércoles por varios motivos. El más inmediato, el de la planificación de los amistosos. Le cayó fatal que se juegue el de Alzira con solo cuatro entrenamientos y puso manos a la obra a Amorrortu para suspenderlo o aplazarlo, pese a que dañaría la imagen del club en la zona. Además, hay a quien le sentó mal que el técnico no viaje hasta hoy al stage valenciano. La razón es clara: en su cabeza está que pintaba más en Bilbao porque el equipo no se ejercitará con el balón hasta su llegada.




