La pretemporada incluirá un programa anti-lesiones
Se basa en aumentar la prevención y potenciar la fuerza


Aunque buena parte de las lesiones de la pasada temporada no se engrosan el apartado muscular sino el traumático, el cuerpo técnico del Espanyol incluirá en la pretemporada que arranca mañana un programa para reducir el riesgo a lesionarse durante el curso. El trabajo se centrará en aumentar los métodos preventivos en el primer mesociclo de entrenamientos, donde se realiza la principal carga, y potenciar la fuerza, uno de los aspectos más importantes del fútbol moderno y, según los expertos, el que evita en mayor medida los problemas musculares.
Esta modificación también viene dada por el cambio en los responsables de la preparación física. La pasada campaña, era Feliciano di Blasi el encargado de realizar la puesta a punto del equipo; este año será Jesús Pérez, más propenso a incluir en los entrenamientos los ejercicios anti-lesiones.
Pese a este cambio en la metodología, el objetivo vuelve a ser intentar llegar al inicio de campeonato (20-21 de agosto) en un punto próximo al cien por cien, para dar el arreón en la primera parte del campeonato. Prueba de ello es que el Espanyol es, junto con el Atlético, los equipos de Primera que comenzará antes la pretemporada. Los pericos quieren marcar la diferencia desde la física.
Noticias relacionadas
El curso anterior hubo 33 lesiones: un récord
El Espanyol cerró la campaña 2010-11 con un balance de 33 lesiones, de las cuales 23 fueron musculares y diez de ellas traumáticas. El índice de la enfermería se disparó con respecto a años anteriores, cuando la media de lesiones por campaña apenas rebasaba las 20. Son muchas las causas que encendieron las alarmas y que dejaron en cuadro a la plantilla blanquiazul, el principal freno en su carrera hacia Europa. La primera de ellas es la mala suerte en las diez lesiones traumáticas que provocaron siete operaciones, otro récord de la Liga. El segundo punto es la reincidencia de algunos futbolistas propensos a sufrir dolencias, como fue el caso de David García o Raúl Baena. Y, por último, el estilo de juego y de entrenamiento del equipo perico, basado en el alto ritmo de juego que exige constantemente los músculos. Los futbolistas de elite tienen un riesgo de lesión en una temporada entre el 65 y el 91 por ciento, según un estudio, pero estos condicionantes han hecho aumentar los números del Espanyol. El reto para la próxima campaña es reducirlos y, por ende, que el equipo no altere su rendimiento en la Liga.



