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"Más que optimismo para seguir en el Racing quiero tener esperanza"

Regresó, resucitó al equipo y lo salvó. Ahora desea cumplir el año de contrato que le queda. Sólo pone como condición zanjar la crisis pero Alí no cumple. Por eso, su continuidad peligra.

"Más que optimismo para seguir en el Racing quiero tener esperanza"
Alfredo Matilla
Redactor Jefe
Nacido en Alcázar de San Juan (Ciudad Real, 1982), es redactor jefe. Licenciado en Periodismo, entró en AS en 2005, donde pasó por la sección del Madrid, fue Delegado en Cantabria (2008-2012) y jefe de sección de AS.com (2012-2022). Tras su paso por Relevo, regresó a casa en 2026. Es Máster en Psicología Deportiva y autor del libro 'Por si acaso'.
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Marcelino intenta estos días, con mucha dificultad, que convivan en armonía su ilusión por confiar en el próximo proyecto y su frustración por ver cómo de nuevo se aleja de su Racing. Unas veces cierra los ojos y sueña con fichajes o Europa. Otras, se envenena y maldice. El técnico asturiano es consciente de que ha cumplido, de nuevo, el objetivo para el que le trajeron en febrero. Y, por ello, se muestra aliviado y orgulloso. Sobre todo al haberlo hecho sorteando mil problemas. Pero también sabe que el camino se ha embarrado demasiado por diversos problemas institucionales que han repercutido en la plantilla y que podrían hacer ingobernable la próxima plantilla. De ahí su media sonrisa. Así, en plena lucha de emociones, el de Careñes despidió la temporada con AS en la última Tertulia del Gambrinus del curso. Se sincera como nunca. Aunque duela, se ha ganado opinar. Y sus reflexiones dejan una moraleja clara: quiere seguir pero no sabe si podrá.

Ahí, en las dudas, arranca una cena que se prolongó durante cinco horas y en la que se mezcló el resumen de la temporada con los planes de futuro, ya que todo tiene como denominador común a Alí: "Ojalá pueda quedarme en Santander porque aquí tengo todo. Mi entorno, el club, los compañeros, el vestuario, la afición... Estoy plenamente feliz. Pero no depende de mí. Lo que tengo claro es que nunca estaría mucho tiempo en el mismo sitio. Ni aquí ni en ningún otro club sería capaz de estar más de cuatro años. Al final el mensaje que lanzas al vestuario no cala. Conocen tus reacciones y piensan, ¡ésta ya me la sé! Es inexplicable lo de Ferguson.

Marce acepta todas las preguntas con agrado. Sabe que sus respuestas ahora no repercutirán en el campo. Por eso se explaya y se moja. "Los cuatro meses que he estado aquí han sido mejores de lo que esperaba. Ahora, reconozco que si yo hubiera sabido los problemas de cobro que tenía la plantilla no hubiera venido. Hubo un momento en que pensé que nos íbamos a Segunda. No dormía. Lo veía negro. Menos mal que ver a los jugadores me daba fuerzas. Fueron ejemplares". El asturiano recuerda esos días como una verdadera pesadilla: "Había veces, en el camino del vestuario al gimnasio, que los jugadores iban mirando el móvil por si había noticias sobre las promesas de Alí. Todos estaban pendientes de sus cuentas y así es difícil hablarles de fútbol. Es normal. Les deben lo que es suyo. Y la deuda no es de ahora Fue clave el día que leyeron el comunicado". El mal trago da hasta para contar alguna anécdota: "Un día le comunicaron a Munitis que Alí iba a ingresar los 1,7 kilos en su cuenta para luego repartirlos, y su única preocupación era qué le iba a decir Hacienda tras el ingreso". (Risas generales).

Alí, ¿Syed o Babá? La siguiente pregunta es obligada. Y doble. ¿Si Alí pidiera verse con usted para hablar, aceptaría? ¿Qué le diría? "Claro que me gustaría hablar con él. En primer lugar le dejaría que se explicara. Después le haría ver que no se puede prometer y no cumplir porque nos mintió a la cara. Ahora, las palabras sobran. Ya sólo valen los gestos. Su credibilidad sólo se recupera pagando. Pernía lo tiene que estar pasando mal".

Marcelino aún sueña con que el dueño reaccione. Por eso sigue por Santander planificando el futuro. Un gesto que hace que todavía no haya cundido la depresión total en el racinguismo. Pero todo su decisión de si se queda o no tendrá una fecha límite: "No hay un día concreto pero me posicionaré antes de que un movimiento mío pueda perjudicar al Racing. Aún existe la viabilidad para hacer un buen equipo pero según pasan los días parece una utopía. Más que optimismo para seguir quiero tener esperanza. Para creer hay que conseguir mantener lo que este año ha funcionado. Es decir, atar a Giovani, Rosenberg y Tziolis. Y de momento no se ha hecho nada Es más, para que vuelvan tienen que recibir las cantidades que se les adeudan. A partir de ahí, con lo que hay, más seis retoques, podríamos competir muy bien".

Llega el momento de las individualidades. Giovani: "Es una inversión segura. Con una situación estable habría que pagar ya por él. Hay negocio comprándole". Rosenberg: "Me gusta mucho y él estaría dispuesto a forzar con el Werder Bremen para seguir en Santander". Henrique: "Está más difícil porque su sueldo es muy elevado para un defensa". Toño: "Ya se lo dije a él el otro día y lo repito ahora. Le adoro, pero más adoro a su mujer. Le ha dado una estabilidad que se refleja en el campo. Está seguro y concentrado. Es un porterazo y mucha culpa la tiene Pedro Alba. No he visto una cosa igual que él. Se lo merece todo por dedicación y profesionalidad. Me fío cien por cien de él". Pinillos: "La decisión de su renovación dependerá de la configuración de la plantilla. Yo apuesto por él porque tiene unos valores que son muy importantes. Aún aporta mucho y ya lo ha demostrado este año". Luque: "Él y Tato estarán casi seguro en la próxima plantilla.". Álvaro: "Puede jugar de central, de lateral derecho y, si continúa a este nivel, hasta de lateral izquierdo".

Otros nombres. Con la inercia, sale otro jugador a la palestra. Jonathan Dos Santos, primer objetivo desvelado por AS: "Vendría de maravilla. Es un buen futbolista, de calidad. Suele jugar de pivote pero aquí, si viniera, jugaría un poco más arriba. Gran visión y preciso en el pase. Salir del Barça, sale seguro. Ahora, será difícil traerlo". Edu Bedia. "Ha acabado bien en el Salamanca y hay que verlo en verano". Arana, con el que supuestamente tuvo un fuerte encontronazo al final de la temporada, fue claro: "Su problema ha sido Luque, no yo. Le dije lo que pensaba. Su comportamiento no fue el idóneo y se lo hice ver". Este caso nos lleva a aclarar su idea en el capítulo de altas y bajas: "Con mis alineaciones ha quedado claro con quién cuento y con quién no. Si sigo habrá varias bajas y bastantes fichajes. La temporada que viene va a haber mucha igualdad y la salvación volverá a estar tan cara como en ésta".

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Por último, y tras degustar un espectacular arroz con bogavante y unas deliciosas chuletillas de lechazo, llega la hora de abordar algunos rumores. Marcelino fue tajante en rueda de prensa: "Si no entreno al Racing empiezo la Liga sin dirigir a nadie". Sus palabras recuerdan a las declaraciones que hizo en su primera etapa ("Si me voy es para ir a un grande"), por lo que convenía aclararlo antes que volver a contradecirse. El Sevilla le espera: "Ahora no barajo otra cosa que entrenar al Racing. También admito que me llena de responsabilidad y orgullo la confianza que la gente tiene en mí pero, sin agobiarme, digo una cosa: 'Marcelino no mantiene solo a un equipo en Primera. Vivimos de la capacidad de los futbolistas y si no la tenemos".

Esta reflexión le lleva a hablar del Zaragoza: "Allí trabajamos igual que aquí y mira... Los jugadores son claves y me dieron una plantilla que no era la prometida. Ahora pienso diferente a hace tres años. He aprendido. Cuando me fui de Santander tenía ansiedad por tener la oportunidad de ganar títulos. Ahora mantengo esa ilusión pero sin ansiedad. Al Madrid y al Barça descarto entrenarlos porque se necesita otro perfil, o un técnico con muchos títulos o un gran exfutbolista. Lo que sé es que al Racing vendría una tercera vez sin la necesidad de que pasara mucho tiempo. Aunque fuera al año y medio. Me encantaría". Éste último mensaje no sólo baja el telón de la temporada sino que alivia a todos sus fieles. Si se queda, disfrutarán de su librillo otro año más y aún se guardarán un tercer proyecto en la recámara. Si se va, ya quedará un día menos para volver a verle triunfar en El Sardinero.

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