Llegó el Día D: el Día Dani
Hoy, en Castellar del Vallès, se puede oficializar la noticia del año en el Espanyol. Dani Sánchez Llibre tiene en sus manos anunciar su marcha de la presidencia del club, casi 14 años después de su investidura. El Aplec es el escenario elegido para saber si sigue adelante con su decisión o si se trata del enésimo amago. En caso de renunciar, debería convocarse una junta extraordinaria de accionistas.


Castellar del Vallès puede convertirse hoy en uno más de los lugares simbólicos en la historia del Espanyol. El 21º Aplec de Penyes, que tiene dicho municipio como sede, puede ser el escenario elegido por Dani Sánchez Llibre para anunciar que deja la presidencia del Espanyol. El máximo mandatario tendría bastante madurada su determinación, sobre todo después del ambiente adverso que se vivió hace ocho días en Cornellà-El Prat, aunque queda por ver si su marcha queda en uno más de los amagos que ha ido protagonizando prácticamente desde que accedió al cargo, el 27 de junio de 1997.
La primera de estas renuncias se produjo ya en febrero de 1999. En una entrevista concedida a la revista Lo Perico d'Ulldecona, Dani aseguraba que "me comprometí por cinco años y pienso que no es bueno que un presidente esté diez o 15 años como pasa en otros clubes (...) Por lo tanto, cinco años (de 1997 a 2002) es mi compromiso". Pero el caso más similar al actual llegó precisamente en un Aplec, el que se celebró en Terrassa el 4 de junio de 2000. Justo después de la Copa de Mestalla, se rumoreaba su adiós, por lo que en la cita más importante del mundo social los peñistas corearon el ya clásico "¡Dani, quédate!" y él acabó cediendo: "Me quedo", resolvió. "Había prometido a mi familia que no seguiría, tal como tenía pensado hace seis o siete meses -razonó entonces-. Pero al ver la reacción de la gente en la Plaça Sant Jaume (en los festejos de la Copa), me comprometí a continuar".
Dani volvió a amagar con su marcha en momentos delicados, especialmente tensos de la historia reciente del club, como el 13 de mayo de 2006, tras la permanencia in extremis en Primera contra la Real Sociedad, en que se echó atrás por los compromisos económicos y políticos del club, relacionados en su mayoría con la edificación de Cornellà-El Prat. En octubre de 2009, cuando estalló el caso Tamudo, volvió a plantearse abandonar la presidencia a finales de esa misma temporada. Y estalló el 6 de diciembre siguiente, tras la primera pitada en el nuevo estadio a raíz del 0-4 ante el Racing. "Si hay alguien que quiera mis acciones, yo las pongo todas a la venta", espetó.
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El pasado 30 de noviembre de 2010, aseguró a AS que no cumpliría los cinco años más de mandato (hasta 2015) que sólo tres días más tarde le confiaría la Junta de Accionistas. "No quiero que lo mío sea un culebrón. En este club, lo menos importante es el presidente". El 2 de diciembre, tras la asamblea, manifestaba que "ahora sería el peor momento para irnos. Es muy importante que no haya un vacío de poder en una ampliación de capital como la que vamos a realizar".
Hoy, con la ampliación prácticamente concluida y con compromisos como el crédito sindicado encauzados, Dani puede dar el paso atrás, convocando una junta extraordinaria. Aunque, eso sí, seguiría como máximo accionista.



