Chando e Isaac dejan al Lugo de Setién muy tocado

Segunda B | Real Murcia 2 - Lugo 0

Chando e Isaac dejan al Lugo de Setién muy tocado

Chando e Isaac dejan al Lugo de Setién muy tocado

Los gallegos plantaron cara pero se hundieron tras el descanso.

Todo se resolverá en el Anxo Carro lucense sí, pero el Real Murcia dejó muy tocado, tras una muy buena segunda parte, al Lugo de Quique Setién. A un Lugo que fue mejor en la primera mitad, que controló el partido mientras éste se jugó dentro del academicismo futbolero pero que se vino abajo tras el descanso en el momento en el que el Real Murcia apretó el acelerador, en el instante en el que el partido se volvió loco... y ahí en pleno locurón la pegada grana fue letal.

Fieles a lo que han sido los dos equipos a lo largo del curso, ganaron los grana aplicándose una barbaridad en el trabajo posicional defensivo. Forzando errores muy cerca del marco lucense y generando segundas jugadas. Así llegaron los dos goles y así sufrió un Lugo, acostumbrado a tener la pelota, que en la larga segunda mitad para los lucenses apenas la vieron. Con Carlos Pita neutralizado y desaparecido en combate, con Marcos y Monti desactivados, para el Murcia todo fue casi coser y cantar y sólo la falta de puntería de Aguilera impidió que la eliminatoria quedara ya finiquitada en Nueva Condomina... aunque las sensaciones del final del partido no ayudan a pensar que el Lugo sea capaz de la remontada.

Calor.

Fue tal la mutación (para mal) del equipo gallego que sus directivos no sabían qué pensar. Mientras en la caseta grana todo era felicidad controlada en la lucense todo eran porqués. ¿El calor? ¿La falta de experiencia? ¿La falta de fe? Preguntas sin respuesta que dejan al Lugo al borde del K.O. y que dejan sin efecto su buena primera mitad. Una pájara mortal de necesidad en playoff.

Iñaki Alonso

"Quien crea que la eliminatoria está resuelta está en un gran error. Quería el 3-0 y ahora debemos hacer un gol allí porque encontraremos un ambiente duro"

Juan Peón

"Hicimos una buena primera media hora pero el 1-0, que viene de una mano, nos condiciona. La vuelta debemos jugarla con intensidad e inteligencia".