Casillas: "¡Quién lo diría, treinta años ya!"

Real Madrid | El capitán lo festejó en AS

Casillas: "¡Quién lo diría, treinta años ya!"

Casillas: "¡Quién lo diría, treinta años ya!"

Iker celebra hoy su 30º cumpleaños: "Estoy mejor que nunca"

Un día como hoy de hace 30 años nació en Madrid Iker Casillas, capitán del Real Madrid y la Selección. Si la treintena de Iker les pilla desprevenidos, no teman: a él también. De hecho, enfrentado a la tarta y las velas, Casillas mueve la cabeza y exclama, "¡quién lo diría, treinta años ya!", como si la fecha no se hubiera anunciado lo suficiente o como si el tiempo hubiera pasado como el soplo que le toca dar ahora.

Siempre ha sido así: Casillas exhibe una nostalgia poco común en un futbolista, y menos aún en un portero. La razón es que Iker mantiene una respetuosa relación con el futuro que le lleva a no dar nada por hecho, ni siquiera la próxima convocatoria con la Selección; "los que vayan", le oirán decir.

La treintena de Iker nos sorprende tanto como la de todos los genios precoces. Parece que fue ayer cuando le sacaron de una clase de dibujo para viajar a Noruega con el primer equipo porque Cañizares se había lesionado. Tenía 16 años. A los 18 debutó en San Mamés y a los 19 ganó la Champions.

Hoy es el segundo jugador más viejo del equipo (tras Carvalho, 33), según el propio Iker se encarga de recordarnos y descontado Dudek (38), abuelo en la reserva: "Somos un equipo joven y creo firmemente en nuestras posibilidades".

Entre medias, todos los grandes títulos del fútbol internacional. Empezando por aquel Mundial Sub-20 de 1999, en Nigeria. La diferente fortuna que tuvieron aquellos jóvenes campeones le devuelve la nostalgia. "Pablo Coira vino a verme hace poco y me dijo que estaba pensando en marcharse a China Creo que Pablo Couñago está en Inglaterra y Varela, en Grecia". Sólo Xavi y Marchena siguen siendo compañeros de Selección.

Amigos.

"Por eso me río cuando ponen en duda mi relación con Xavi. Cómo voy a llevarme mal con alguien a quien conozco desde los 15 años. Después de los Clásicos hemos quedado todos bien. Yo creo que el problema ha sido más de la prensa. No hay que volverse locos. Vivimos la mejor época de la Selección. Luis Aragonés lo hizo muy bien porque tenían que juntarse muchas cosas y él las juntó. Y me gustaría que se recordara lo que hemos conseguido. Debemos valorarlo: hay mucha gente que se ha muerto sin ver esto. Los chavales más jóvenes no saben la suerte que han tenido. Sólo espero que si dentro de un año España cae eliminada, no se la trate como a Francia en el pasado Mundial".

La resaca de los Clásicos todavía perdura y hay quien le afea el gesto del Camp Nou, cuando se palmeó la cara señalando, esta vez sí, "mucho morro". "Y qué voy a hacer. Sientes impotencia. Porque no sólo fue lo de Higuaín. Recuerdo, por ejemplo, que Pedro interrumpió el saque de una falta y posteriormente me impidió a mí sacar de portería. Pues en ninguna ocasión fue sancionado. Tampoco se señalaron faltas en los alrededores del área del Barcelona, de modo que Cristiano no tuvo oportunidad de disparar a balón parado. Al final, estás encendido por todo. Y vienes de un partido donde Pepe ha sido expulsado sin razón. Hizo una entrada en la que tocó la pelota y sólo después arrastró la pierna del jugador, que exageró luego. Esa jugada fue determinante porque nos quedamos más de media hora sin un futbolista que, además, era el encargado de marcar a Messi".

"Nosotros estábamos en nuestro derecho de jugar al empate a cero, pensando en la vuelta. Pero no es esa la cuestión. Cada uno juega a lo que quiere, a lo mejor para sus jugadores. El problema es que nos quedamos con diez y aquello lo condicionó todo".

La Copa, el único gran título que le faltaba, ha sido el premio de la temporada. "Y la trayectoria no fue fácil. Tuvimos que eliminar al campeón y al subcampeón. De la final, qué decir. Es un partido diferente. La presencia de la afición, la fan zone, la ilusión de la gente. Y, claro, todo es mucho más bonito aún cuando ganas. ¿Que si sabía que el Rey me estaba agarrando cuando levanté la Copa? Por supuesto que lo sabía. Él siempre ha sido muy cariñoso conmigo".

Aunque satisfecho por la temporada, la Liga es una espina clavada. "Cuando faltaban nueve jornadas estudié el calendario y pensé que nos darían más problemas los equipos pequeños que los grandes. Y tuve razón. Al final nos dejamos con ellos unos 12 o 13 puntos que nos hubieran dado el título. Eso sí, contra el Almería dejaron de pitarnos dos penaltis, contra el Mallorca se salió Aouate, contra Osasuna merecimos el empate, contra el Sporting salió uno de esos partidos que ocurren una vez al año En fin, que es una pena que con los goles que ha marcado Cristiano no hayamos ganado la Liga".

Solidario.

La temporada está cerca de finalizar, pero continuará para Casillas, entregado a los actos solidarios. Durante las vacaciones tiene programadas visitas a Sudamérica y China, país al que volverá en la gira de pretemporada con el Real Madrid. Será su primer verano en la treintena, donde, bien pensado, no se siente tan mal. "Ahora me encuentro mejor que nunca. Estoy más delgado, me cuido mejor, sé qué alimentos debo comer y, además, -ahora sonríe divertido- ya me he recogido".