Liga BBVA | Real Madrid - Getafe

Honor contra necesidad

El Madrid debe ganar para que el Barça no se proclame campeón

<b>RAPADO Y FELIZ. </b>Mourinho, durante el entrenamiento de ayer en el Santiago Bernabéu.
Actualizado a

La ambición de Cristiano, el alirón del Barça y el afecto al Getafe. Esas son las tres fuerzas que tiran del partido de esta noche. Las dos primeras son coincidentes: solamente una victoria impedirá que el Barcelona se proclame campeón esta noche y vencer con goles de Cristiano animará la última batalla que puede ganar el Madrid, la del Pichichi y la Bota de Oro.

Con ese interés se dibuja el partido, vinculado con la honra, en el caso del Madrid, y asociado a la supervivencia, si hablamos del Getafe. Porque la situación del vecino del sur es delicadísima: un punto por encima del descenso y nueve equipos peleándole la salvación.

Aunque el panorama no invita a regalar puntos, tres jugadores del Getafe forzaron la tarjeta en el último partido (Marcano, Pedro Ríos y Víctor Sánchez) con la intención, se supone, de concentrar efectivos frente a Osasuna, en la penúltima jornada. Al observarlo se entendió que Míchel daba casi por perdido el partido del Bernabéu, pero no puede ser así. Ni el calendario ni la clasificación permiten esos lujos. Sólo cabe intentar la hazaña que lograron Sporting y Zaragoza, tan achacosos como lo está ahora el Getafe, o incluso más. La idea del visitante debe ser aprovechar la falta de tensión del Madrid y sus problemas contra equipos que no favorecen sus contragolpes. O dicho de otro modo: aburrirlo, primero, y vencerlo después.

La alusión de Míchel al cariño del madridismo hacia el Getafe, y por conexión directa hacia su persona, es un hábil discurso (no exento de verdad) que pretende trasladar el partido a un escenario sentimental. Él es una gloria del madridismo y, por si ese motivo no basta, en otros lugares estas cuestiones se solventan con pactos vecinales o regionales.

Pero por esos caminos no circula Cristiano. Ni el alirón. Y quien marcó cuatro al Sevilla desea ampliar sus dos goles de ventaja sobre Messi (33 contra 31), afianzarse como Bota de Oro (66 puntos contra 62), igualar a Puskas (47 tantos en una temporada), superarle, acercarse a Zarra y Hugo en Liga (38) y reivindicarse, en fin, como mejor jugador del mundo, algo que discutiremos nosotros, pero que no le negarían los números.

Noticias relacionadas

Lista. Mientras el once del Getafe despliega todo el talento disponible (Parejo incluido), la convocatoria del Madrid concentró sus sorpresas en la portería: se quedaron fuera Casillas y Dudek. La rotación es curiosa y deja como titular a Adán, cubierto por Tomás Mejías. Quien lo quiera entender como una baza concedida al Getafe también está en su derecho, pero nos quedaremos sin saberlo porque Mourinho no habla y Karanka no lo contó.

Tampoco estará en el equipo Kaká, lesionado, con una sobrecarga en los isquiosurales de su nostalgia. Una lástima: con tanta interrupción ya no hay modo de defenderle. Özil entrará en su lugar, junto a Cristiano y Benzema o Higuaín. Demasiada dinamita como para imaginar gentilezas.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados