El Málaga cierra filas y Pellegrini pide fortaleza mental a la plantilla
No están los ánimos en el vestuario del Málaga como para salir de esta situación a base de broncas. Al menos, así lo entiende Manuel Pellegrini, que analizó ayer la derrota con su plantilla en tono sosegado, sin alzar la voz. Dirigió gran parte de su mensaje a dar ánimos. Su receta para salir del pozo es bien sencilla: fuerza mental. Habrá que aderezarla con algo más de fútbol para que surta efecto.

Manuel Pellegrini hizo terapia de grupo ayer con su plantilla. Sin alzar la voz, con un tono sosegado, como es él. Pidió unidad y aplomo a los suyos y, sobre todo, fortaleza mental. Esa es la gran premisa que exige a sus futbolistas el preparador chileno para revertir la situación y mantener la categoría. El Ingeniero reunió a sus jugadores sobre el césped del estadio Ciudad de Málaga y les arengó durante casi media hora. Nada de broncas ni de reproches. El equipo no estuvo fino ante el Deportivo, acusó una enorme falta de ideas y fue incapaz de abrir la defensa coruñesa. Pero el chileno sabe que el ánimo de su vestuario está muy por debajo del nivel medio y la confianza no sobra en estos momentos en Martiricos. Es por ello por lo que su discurso apunta más en la dirección de querer aunar esfuerzos que en la de la crítica. Y tampoco cuenta el Ingeniero con la plena confianza de su vestuario.
Aun así, la autocrítica debe ocupar un par de asientos de primera clase en la caseta malaguista. El equipo no termina de alcanzar la regularidad en su juego. Las buenas actuaciones futbolísticas se han visto por cuentagotas durante toda la temporada y el modelo Pellegrini sigue sin aparecer. Las reuniones y conversaciones se han sucedido en las últimas horas también en los despachos de La Rosaleda. La preocupación se ha instalado en el club. La distancia con los puestos de salvación ha aumentado hasta los tres puntos y el margen de error se ha reducido al mínimo. Si el Málaga no es capaz de ganar el sábado al Mallorca en La Rosaleda, pondrá un pie en Segunda.
Ayer, también a pie de césped en el estadio de atletismo, Antonio Fernández y Pellegrini conversaron durante un buen rato y pusieron en común algunas de las carencias que acusa el equipo. Son notables los errores que han cometido ambos, tanto en la dirección del equipo como a la hora de mejorar la plantilla en el mercado invernal. Por delante, siete oportunidades para esquivar el desastre.
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Julio Baptista ya está recuperado del todo. Como anunció el viernes Pellegrini, el brasileño se reintegró ayer a los entrenamientos con el resto de sus compañeros y estará disponible para el choque del sábado. Siete semanas después de su operación de menisco, La Bestia está de regreso.



