Final por el bronce
Derbi de máxima rivalidad con el tercer puesto en juego

La Liga pone a cada uno en su sitio y a Valencia y Villarreal los ha emplazado a luchar por el tercer puesto, el primero de la liga de los mortales, un logro se mire como se mire. Los chés llegan con ventaja a esta pelea por la medalla de bronce que sabe a oro pues el empate les vale para mantenerse en esa plaza. Pero nadie piensa en la igualada porque la rivalidad, el pique, es tan grande que es un partido de ganar o ganar. Aunque tenga ventaja numérica el cuadro de Mestalla, la anímica es para los amarillos, que les eliminaron con dolor de la Copa. Y todo eso no lo olvidan los de Emery, incluido el propio Unai, que quiere sacarse como sea la espina de tumbar a su vecino.
Los de Garrido llegan con el desgaste europeo y el golpe anímico de haber perdido a Gonzalo. El argentino, capitán, es más que una baja pues su ausencia obligará a retocar el once en varios puestos o jugársela con un recambio natural de menos garantías. En ésas, y en dar con la tecla de saber quiénes estarán más frescos tras el choque ante el Twente, está el técnico villarrealense, valenciano de nacimiento y un fijo en Mestalla durante su juventud. Cosas del destino.
Su homólogo tiene menos problemas. La mayor complicación para Emery es saber escoger entre lo mucho que tiene. Arriba, Soldado llega tras su cuatro goles, Jonas y Mata con el aval de su brillante juego entre líneas, Aduriz siempre ha dado la cara pero si Unai quiere volver a reforzar la zaga con un efectivo de más tendrá que renunciar a uno de sus estiletes. Eso o multiplicar las prestaciones de Topal, que haría honor a su apodo de araña para tener una pierna en la defensa y otra en la medular.
Y junto a la masiva acumulación de talento, en plena forma el amarillo tras su exhibición el jueves en la que Cazorla, Borja, Rossi y Nilmar lo bordaron ante los ojos de Unai, también se amontona la tensión, las ganas de revancha, la envidia insana y una grada con ganas de despejarse el camino de la tercera plaza apartando definitivamente a un Villarreal con mejor mano pero menos cartas. Ése es el hándicap para Garrido, que tiene un once inicial más fuerte que el de los chés pero que cuenta con menos fondo de armario y eso, a la larga, pongamos que en una Liga, le da ventaja a los valencianistas, que quieren confirmar esa sensación de superioridad en la larga distancia y plasmarla en una realidad de seis puntos de ventaja.
Noticias relacionadas
Guaita entró y apunta al once
Una de las novedades de la lista de 19 que ofreció ayer Emery fue la presencia de Vicente Guaita. El de Torrent apunta incluso al once como titular, ya que ha trabajado a un gran nivel durante la semana y Unai le ve listo para defender de portería tras el duro golpe que ha supuesto el repentino fallecimiento de su padre.



